
por Alejandro Medina
Cuando estábamos por formar Aeroblues a fines de 1975, Pappo se vino conmigo a San Pablo, Brasil.
Allá yo vivía en una finca que tenía un lago, una montaña y hasta una iglesia donde habíamos montado un estudio.
Cuando llegamos, pusimos una cama en la iglesia para que Pappo viviera ahí, porque yo vivía en la mansión.
Un día, salí a buscar a mi novia de entonces y a Junior, el batero de Aeroblues, y lo dejé solo a Pappo como tres días.
Cuando volvimos, se puso a correr y a ladrar como un perro, y me dijo: 'No sabes lo que me pasó... Vení, mira lo que tuve que hacer'.
Y al entrar en la iglesia, vi que había hecho cruces con palitos e hilo, y las había puesto por todos lados.

Fuente: Mágicas Ruinas
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