Editor: Mario Rabey

10 de julio de 2009

Honduras. la soberanía popular y el nuevo golpismo

MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS ANDINOS
En la foto, casa de Felipe Varela, Niquivil, San Juan Argentina. Desde este casa, Don Felipe Varela dirigió en 1867 la insurrección popular que se opuso a la inicua guerra contra el proyecto nacionalista popular de Paraguay, guerra que fue llevada adelante por la Triple Alianza de los Gobiernos de Argetina, Paraguay y Uruguay, en representación de los intereses del Imperio Británico.
San Juan, 9 de julio del 2009

En Centroamérica y limitando con Nicaragua al Sur y Guatemala al Norte se encuentra Honduras. Es una de las sociedades más castigadas por la pobreza, con un 60% de su población debajo de esa línea, y un 36,2% en la línea de la indigencia.

Con un total aproximado de ocho millones de habitantes, es también uno de los más desiguales en cuanto a distribución de la riqueza en toda la región latinoamericana y el Caribe.

El aparato económico-político-social-clerical y armamentista está arropado por TAN SOLO 13 FAMILIAS DE OBVIO CORTE OLIGÁRQUICO. Ellos permiten la desigualdad en detrimento de un pueblo oprimido.

Zelaya entra al poder de la mano del Partido Liberal de derecha con mayoría parlamentaria, pero luego de la implementación de medidas sociales para paliar la crisis de necesidad de Honduras, se pone encontra de los intereses de los privilegiados de dicho país.

Es por eso que durante la madrugada del domingo veintiocho de junio, la Corte Suprema de Justicia de Honduras ordenó a las fuerzas armadas del país arrestar al presidente Manuel Zelaya, por haber“violado” la Carta Magna. Estas acusaciones se remiten a los artículos 239, 240 y 374 de dicha carta, que condena cualquier intento de reelección por parte del poder ejecutivo. Lo ilógico es que el propio Art.374 dice que no solamente no se puede reformar la cláusula que prohibe la reelección sino tampoco se puede reformar el propio artículo 374. Con lo cual la prohibición de la reelección se convierte en una norma absoluta.

Esto es contradictorio con los principios básicos del estado de derecho. En efecto, la voluntad popular es porprincipio auto-revocable (y auto-modificable).

Precisamente, lo que propuso el Presidente Zelaya fue un “referendum popular” (es decir, elejercicio de la voluntad popular soberana), para avanzar en la modificación de artículos de la Constitución contradictorios con el estado de Derecho. Sin embargo, el caso absolutamente inédito es que se produzca un golpe de estado por realizar una encuesta.

Porque recordemos: aunque los medios de incomunicación lo muestren como un referéndum para reelegir indefinidamente a Zelaya, la llamada a las urnas (no vinculante) para el próximo veintinueve de noviembre en elecciones generales, se reducea una mera “Encuesta de opinión” (su nombre oficial). Su objetivo era saber si el pueblo hondureño estaría de acuerdo en que se convoque a una asamblea constituyente para tratar o no los plazos presidenciales, sin hablar nunca de reelecciones.

Luego de que fue exiliado por el mismo ejercito en Costa Rica, y en un intento de retorno fue el mismo ejército el que no permitió el aterrizaje del avión que transportaba al presidente hondureño desatando además una feroz represión que dejara un saldo de dosmuertos y decenas de heridos, días atrás.

Sin duda alguna este inescrupuloso golpe de Estado, que nos recuerda el pasado más negro que vivió toda América Latina, debe ser condenado como un crimen cometido contra cada uno de los moradores de la Patria Grande.Los hermanos latinoamericanos tenemos que estar unidos, ante cualquierintento de romper con los derechos, garantías e instituciones de la derecha gorila-oligarca-mediática.

2 comentarios:

Fede dijo...

muy bueno el articulo. Por ahi dando vueltas he leido una publicacion de un especialista cubano en derecho, que realiza en buen desgloce de los "argumentos" de los golpistas, y deja en evidencia su poca sustentabilidad, profundizando el analisis aqui expuesto.

saludos

Mario Rabey dijo...

Gracias por la visita y el comentario, Fede. ¿Cómo anda Calm Town?