Editor: Mario Rabey

7 de diciembre de 2008

La Princesa Dorada - Pipo y Tanguito



La dorada princesa del verano
entrega a los iluminados,
su sol amarillo,
caleidoscopio
de hojas de oro
y lágrimas que ríen.

El tiempo se detiene y cuando
nadie maneja el aire,
una magia nueva
se produce,
una magia nueva,
una balsa nueva.

Yo no estoy, yo no estoy aquí,
sólo mi sonrisa me delata.
Pero yo miro desde todas partes
a la princesa
que se mueve
entre estrellas
de corderoy azul,
con la soltura
de quien no tiene errores.

Ellos le hablan y la contestación
es sólo el brillo de los ojos.
La princesa se da vuelta
como un guante
y sigue sin adentro ni afuera,
y sigue sin adentro ni afuera,
y sigue sin adentro ni afuera.

Cuando la princesa habla,
cando la princesa habla,
vos la oís
en tu mente.

Y el fauno
se despierta
y baila una danza,
una danza roja,
desconocida pero eterna,
pero eterna,

Desconocida pero eterna,
pero eterna.

2 comentarios:

Albin Arlane dijo...

qué temazo!, la letra de Pipo aunada a la voz ciega de Tanguito, recrean un universo hippidélico de la mejor cepa

Albin Arlane dijo...

me gustaría conocer la historia de esa sociedad entre un poeta outsider y un suicida en potencia creativa