Editor: Mario Rabey

31 de julio de 2009

La Morsa y el Carpintero

por Lewis Carroll

"¡Brillaba el sol sobre la mar!
Con el fulgor implacable de sus rayos
se esforzaba, denodado, por aplanar
y alisar las henchidas ondas;
y sin embargo, aquello era bien extraño
pues era ya más de media noche.

La luna rielaba con desgana
pues pensaba que el sol
no tenía por qué estar ahí
después de acabar el dia...
¡Qué grosero! -decia con un mohín,
¡venir ahora a fastidiarlo todo!

La mar no podía estar más mojada
ni más secas las arenas de la playa;
no se veía ni una nube en el firmamento
porque, de hecho, no habict ninguna;
tampoco surcaba el cielo un solo pájaro
pues, en efecto, no quedaba ninguno.

La morsa y el carpintero
se paseaban cogidos de la mano:
lloraban, inconsolables, de la pena
de ver tanta y tanta arena.
¡Si sólo la aclararan un poco,
qué maravillosa sería la playa!

Si siete fregonas con siete escobas
la barrieran durante medio año,
¿te parece -indagó la morsa atenta-
que lo dejarían todo bien lustrado?
-Lo dudo- confesó el carpintero
y lloró una amarga lágrima.

¡Oh ostras! ¡Venid a pasear con nosotros!
requirió tan amable, la morsa.
Un agradable paseo, una pausada charla
por esta playa salitrosa:
mas no vengáis más de cuatro
que más de la mano no podríamos.
Una venerable ostra le echó una mirada
pero no dijo ni una palabra.
Aquella ostra principal le guiñó un ojo
y sacudió su pesada cabeza...
Es que quería decir que prefería
no dejar tan pronto su ostracismo.
Pero otras cuatro ostrillas infantes
se adelantaron ansiosas de regalarse:
limpios los jubones y las caras bien lavadas
los zapatos pulidos y brillantes;
y esto era bien extraño
pues ya sabéis que no tenían pies.

Cuatro ostras más las siguieron
y aún otras cuatro más;
por fin vinieron todas a una
más y már y más... brincando
por entre la espuma de la rompiente
se apresuraban a ganar la playa.

La morsa y el carpintero
caminaron una milla, más o menos,
y luego reposaron sobre una roca
de conveniente altura;
mientras, las otras las aguardaban
formando, expectantes, en fila.












-Ha llegado la hora -dijo la morsa-
de que hablemos de muchas cosas:
de barcos... lacres... y zapatos;
de reyes... y repollos...
y de por qué hierve el mar tan caliente
y de si vuelan procaces los cerdos.

-Pero ¡esperad un poco!- gritaron las ostras
y antes de charla tan sabrosa
dejadnos recobrar un poco el aliento
¡que estamos todas muy gorditas!
-¡No hay prisa!- concedió el carpintero
y mucho le agradecieron el respiro.

-Una hogaza de pan -dijo la morsa-,
es lo que principalmente necesitamos:
pimienta y vinagre, además,
tampoco nos vendrán del todo mal...
y ahora, ¡preparaos, ostras queridas!,
que vamos ya a alimentarnos.

-Pero, ¡no con nosotras!- gritaron las ostras
poniéndose un poco moradas;
-¡que después de tanta amabilidad
eso sería cosa bien ruin!
-La noche es bella -admiró la morsa-
¿no te impresiona el paisaje?

-¡Qué amables habéis sido en venir!
iY qué ricas que sois todas!
Poco decía el carpintero, salvo
-¡Córtame otra rebanada de pan!,
Y ojalá no estuvieses tan sordo
que, ¡ya lo he tenido gue decir dos veces!

-¡Qué pena me da -exclamó la morsa-
haberles jugado esta faena!
¡Las hemos traído tan lejos
y trotaron tanto las pobres!
Mas el carpintero no decía nada, salvo
-¡Demasiada manteca has untado!

-¡Lloro por vosotras!- gemía la morsa.
-¡Cuánta pena me dais!-- seguía lamentando
y entre lágrimas y sollozos escogía
las de tamaño más apetecible;
restañaba con generoso pañuelo
esa riada de sentidos lagrimones.


-¡Oh, ostras!- dijo al fin el carpintero.
-¡Qué buen paseo os hemos dado!,
¿os parece ahora que volvamos a casita?-
Pero nadie le respondía...
y esto sí que no tenía nada de extraño,
pues se las habían zampado todas."


Pues creo que al final sí me ha quedado una entrada larga...

Jonathan Swift (1729), Una modesta proposición

 
Helga Wissova, 1945
Una modesta proposición para evitar que los hijos de los pobres de Irlanda sean una carga para sus padres o su país, y para hacerlos útiles al público

Por Johnathan Swift (1665-1745)


Es cosa triste para quienes pasean por esta gran ciudad o viajan por el campo, ver las calles, los caminos y las puertas de las cabañas atestados de pordioseras, seguidas de tres, cuatro o seis niños, todos en harapos e importunando a cada viajero por una limosna. Esas madres, en vez de hallarse en condiciones de trabajar por su honesto sustento, se ven obligadas a perder su tiempo mendigando para sus hijos desvalidos que, apenas crecen, se hacen ladrones por falta de trabajo, o abandonan su querido país natal para luchar por el Pretendiente en España o se venden a los Bárbaros.

Creo que todos los partidos están de acuerdo en que este número prodigioso de niños en los brazos, sobre las espaldas, o a los talones de sus madres, y, frecuentemente, de sus padres, significa, en el deplorable estado actual del Reino, un perjuicio adicional muy grande; por lo tanto, quienquiera que encontrase un método razonable, económico y fácil para hacer de ellos miembros cabales y útiles de la comunidad, merecería tanto agradecimiento del público como para que se le erigiera una estatua como protector de la nación.

Pero mi intención está muy lejos de limitarse a proveer solamente por los hijos de los mendigos declarados: es de alcance mucho mayor y tiene en cuenta el número total de niños de cierta edad nacidos de padres que de hecho son tan poco capaces de mantenerlos como los que solicitan nuestra caridad en las calles.

Por mi parte, habiendo volcado mis pensamientos durante muchos años sobre este importante asunto, y sopesando maduramente los diversos planes de otros hacedores de proyectos, siempre los he encontrado groseramente equivocados en su cálculo. Es cierto que un niño recién nacido puede ser mantenido durante un año solar por la leche materna y poco alimento más, a lo sumo por un valor no mayor de dos chelines o su equivalente en mendrugos, que la madre puede conseguir mediante su legítima ocupación de mendigar. Y es exactamente al año de edad cuando yo propongo que nos ocupemos de ellos de manera tal que en lugar de constituir una carga para sus padres o la parroquia, o de carecer de comida y vestido por el resto de sus vidas, contribuyan por el contrario, a la alimentación, y en parte a la vestimenta, de muchos miles.

Existe, además, otra gran ventaja en mi plan: evitará esos abortos voluntarios y esas prácticas horrendas, ¡cielos!, demasiado frecuentes entre nosotros, de las mujeres que asesinan a sus hijos bastardos, sacrificando a los pobres bebés inocentes (creo que más por evitar los gastos que la vergüenza), práctica que arrancaría las lágrimas y la piedad del pecho más salvaje e inhumano.
La población de Irlanda se estima usualmente en un millón y medio de almas, y calculo que, en conjunto, habrá aproximadamente doscientas mil parejas cuyas mujeres son fecundas. De ese número resto treinta mil parejas capaces de mantener a sus hijos (aunque temo que no pueda haber tantas bajo las actuales angustias del reino); pero dando esa cifra por buena, quedarán ciento setenta mil mujeres fecundas. Resto nuevamente cincuenta mil por las mujeres que abortan, o tuyos hijos mueren por accidente o enfermedad antes de cumplir el año. Quedan sólo ciento veinte mil hijos de padres pobres que nacen anualmente. La cuestión es, entonces, ¿cómo se educará y sostendrá a esta multitud de niños? Lo que, como ya he dicho, en la situación actual de los asuntos es completamente imposible, mediante los métodos hasta ahora propuestos. Porque no podemos emplearlos ni en la artesanía ni en la agricultura: ni construimos casas (en el campo, me refiero) ni cultivamos la tierra. Y ellos raramente pueden ganarse la vida mediante el robo antes de los seis años, excepto cuando están precozmente dotados; aunque confieso que aprenden los rudimentos mucho antes. Sin embargo, durante esa época sólo pueden ser considerados como aficionados; así me lo ha asegurado un caballero del condado de Cavan, según el cual no ha conocido más que uno o dos casos por debajo de la edad de seis años, ni siquiera en una parte del reino tan renombrada por su agilísima habilidad en ese arte.

Nuestros comerciantes me han asegurado que un muchacho o muchacha no es mercancía vendible antes de los doce años, y que aun cuando lleguen a esta edad no producirán más de tres libras o tres libras y media corona como máximo en la transacción, lo que ni siquiera puede compensar a los padres o al reino el gasto de alimento y harapos, que ha alcanzado por lo menos cuatro veces ese valor. Por consiguiente, propondré ahora humildemente mis propias reflexiones, que espero no se prestarán a la menor objeción.

Me ha asegurado un joven americano muy entendido que conozco en Londres, que un tierno niño saludable y bien criado constituye, al año de edad, el alimento más delicioso, nutritivo y sano, ya sea estofado, asado, al horno o hervido; y yo no dudo que servirá igualmente en un fricasé o en un guisado.

Por lo tanto, propongo humildemente a la consideración del público que de los ciento veinte mil niños ya anotados, veinte mil sean reservados para la reproducción; de ellos, sólo una cuarta parte serán machos, lo que ya es más de lo que permitimos a las ovejas, los vacunos y los cerdos. Mi razón es que esos niños raramente son frutos del matrimonio, una circunstancia no muy venerada por nuestros rústicos: en consecuencia un macho será suficiente para servir a cuatro hembras. De manera que los cien mil restantes pueden, al año de edad, ser ofrecidos en venta a las personas de calidad y fortuna del reino, aconsejando siempre a las madres que los amamanten copiosamente durante el último mes, a fin de ponerlos regordetes y mantecosos para una buena mesa. Un niño hará dos fuentes en una comida para los amigos, y cuando la familia cene sola, el cuarto delantero o trasero constituirá un plato razonable. Y hervido y sazonado con un poco de pimienta y sal, resultará muy bueno hasta el cuarto día, especialmente en invierno.

He calculado que, por término medio, un recién nacido pesa veinte libras, y en un año solar, si es adecuadamente criado, alcanzará las veintiocho.

Concedo que este manjar resultará algo costoso, y será, por lo tanto, muy adecuado para terratenientes, que como ya han devorado a la mayoría de los padres, parecen acreditar los mejores títulos sobre los hijos.

……………………………………………………………………………….

Una persona muy meritoria, verdadera amante de su patria, cuyas virtudes estimo muchísimo, se entretuvo últimamente en discurrir sobre este asunto buscándole refinamientos a mi proyecto. Se le ocurrió que, puesto que muchos caballeros de este reino han terminado por destruir sus ciervos, la demanda de carne de venado bien podría ser satisfecha por los cuerpos de jóvenes mozos y doncellas, no mayores de catorce años ni menores de doce, dado que son tantos los que están a punto de morir de hambre en todo el país por falta de trabajo y de ayuda. De éstos dispondrían sus padres, si estuvieran vivos, o de lo contrario, sus relaciones más cercanas. Pero con la debida consideración a tan excelente amigo y meritorio patriota, no puedo mostrarme de acuerdo con sus sentimientos; porque, en lo que concierne a los machos, mi conocido americano me aseguró, en base a su frecuente experiencia, que su carne es generalmente correosa y magra, como la de nuestros escolares por el continuo ejercicio; que su sabor es desagradable, y que cebarlos no justificaría el gasto. En cuanto a las mujeres, creo humildemente que constituiría una pérdida para el público, porque muy pronto serían parideras. Además, no es improbable que alguna gente escrupulosa fuera capaz de censurar semejante práctica (aunque muy injustamente, por cierto) como un poco lindante con la crueldad; confieso que ésa ha sido siempre para mí la objeción más firme contra cualquier proyecto, por bien intencionado que estuviera.

…………………………………………………………………………………………….

Me parece que las ventajas de la proposición que he enunciado son obvias y muchas, así como de la mayor importancia.
En primer lugar, como ya he observado, disminuiría grandemente el número de papistas que nos infestan anualmente, que son los principales engendradores de la nación y nuestros enemigos más peligrosos, y que se quedan en el país con el propósito de rendir el reino al Pretendiente, esperando sacar ventaja de la ausencia de tantos buenos protestantes que han preferido abandonar el país antes que quedarse en él pagando diezmos, contra su conciencia, a un cura episcopal.
Segundo: Los arrendatarios pobres poseerán algo de valor que la ley podrá hacer embargable, y que los ayudará a pagar su renta al terrateniente, habiendo sido confiscados ya sus ganados y cereales, y siendo el dinero algo desconocido para ellos.
Tercero: puesto que la manutención de cien mil niños de dos años para arriba no se puede calcular en menos de diez chelines anuales por cabeza, el tesoro nacional se verá incrementado en cincuenta mil libras al año, sin contar la utilidad producida por el nuevo plato introducido en las mesas de todos los caballeros de fortuna del reino que tengan algún refinamiento en el gusto. Y como la mercadería será producida y manufacturada por nosotros, el dinero no saldrá del país.
Cuarto: las reproductoras perseverantes, además de ganar ocho chelines anuales por la venta de sus niños, se quitarán de encima la obligación de mantenerlos después del primer año.
Quinto: este manjar atraerá una gran clientela a las tabernas, donde los venteros serán seguramente tan precavidos como para procurarse las mejores recetas para prepararlo a la perfección y, consecuentemente, ver sus casas frecuentadas por todos los distinguidos caballeros que se precian con justicia de su conocimiento del buen comer; y un cocinero diestro, que sepa cómo agradar a sus huéspedes, se las ingeniará para hacerlo tan costoso como a ellos les plazca.
Sexto: esto constituirá un gran estímulo para el matrimonio, que todas las naciones sabias han alentado mediante recompensas o han impuesto mediante leyes y penalidades. Aumentaría el cuidado y la ternura de las madres hacia sus hijos, seguras entonces de que los pobres chicos tendrían una colocación segura de por vida, provista de algún modo por el público, y que les daría ganancia en vez de gastos. Pronto veríamos una honesta emulación entre las mujeres casadas para mostrar cuál de ellas lleva al mercado el niño más gordo. Los hombres atenderían a sus esposas durante el embarazo tanto como atienden ahora a sus yeguas, sus vacas o sus marranas cuando están por parir, y no las amenazarían con golpearlas o patearlas (como tan frecuentemente hacen) por temor a un aborto.

HONDURAS - Represion al Paro Nacional


Represion al Paro Nacional

Habla Gilberto Rios, Frente Nacional de Resistencia

14 de julio de 2009

Masacre de estudiantes en la Universidad de Kent, mayo de 1970



Cuatro estudiantes fueron baleados por la Guardia Federal, mientras manifestaban contra la política de guerra de USofNA en Indochina, incluyendo Vietnam y Camboya.












The Walrus and The Carpenter - Lewis Carroll - 1872


The sun was shining on the sea,
Shining with all his might:
He did his very best to make
The billows smooth and bright--
And this was odd, because it was
The middle of the night.
The moon was shining sulkily,
Because she thought the sun
Had got no business to be there
After the day was done--
"It's very rude of him," she said,
"To come and spoil the fun!"

The sea was wet as wet could be,
The sands were dry as dry.
You could not see a cloud, because
No cloud was in the sky:
No birds were flying overhead--
There were no birds to fly.

The Walrus and the Carpenter
Were walking close at hand;
They wept like anything to see
Such quantities of sand:
"If this were only cleared away,"
They said, "it would be grand!"

"If seven maids with seven mops
Swept it for half a year.
Do you suppose," the Walrus said,
"That they could get it clear?"
"I doubt it," said the Carpenter,
And shed a bitter tear.

"O Oysters, come and walk with us!"
The Walrus did beseech.
"A pleasant walk, a pleasant talk,
Along the briny beach:
We cannot do with more than four,
To give a hand to each."

The eldest Oyster looked at him,
But never a word he said:
The eldest Oyster winked his eye,
And shook his heavy head--
Meaning to say he did not choose
To leave the oyster-bed.

But four young Oysters hurried up,
All eager for the treat:
Their coats were brushed, their faces washed,
Their shoes were clean and neat--
And this was odd, because, you know,
They hadn't any feet.

Four other Oysters followed them,
And yet another four;
And thick and fast they came at last,
And more, and more, and more--
All hopping through the frothy waves,
And scrambling to the shore.

The Walrus and the Carpenter
Walked on a mile or so,
And then they rested on a rock
Conveniently low:
And all the little Oysters stood
And waited in a row.

"The time has come," the Walrus said,
"To talk of many things:
Of shoes--and ships--and sealing-wax--
Of cabbages--and kings--
And why the sea is boiling hot--
And whether pigs have wings."

"But wait a bit," the Oysters cried,
"Before we have our chat;
For some of us are out of breath,
And all of us are fat!"
"No hurry!" said the Carpenter.
They thanked him much for that.

"A loaf of bread," the Walrus said,
"Is what we chiefly need:
Pepper and vinegar besides
Are very good indeed--
Now if you're ready, Oysters dear,
We can begin to feed."

"But not on us!" the Oysters cried,
Turning a little blue.
"After such kindness, that would be
A dismal thing to do!"
"The night is fine," the Walrus said.
"Do you admire the view?

"It was so kind of you to come!
And you are very nice!"
The Carpenter said nothing but
"Cut us another slice:
I wish you were not quite so deaf--
I've had to ask you twice!"

"It seems a shame," the Walrus said,
"To play them such a trick,
After we've brought them out so far,
And made them trot so quick!"
The Carpenter said nothing but
"The butter's spread too thick!"

"I weep for you," the Walrus said:
"I deeply sympathize."
With sobs and tears he sorted out
Those of the largest size,
Holding his pocket-handkerchief
Before his streaming eyes.
O Oysters," said the Carpenter,
"You've had a pleasant run!
Shall we be trotting home again?'
But answer came there none--
And this was scarcely odd, because
They'd eaten every one

12 de julio de 2009

Yo soy la morsa - John Lennon 1967



Traducción de I am the walrus


yo soy él como tú eres él como tú eres yo
y todos somos a la vez

mira cómo corren
como cerdos ante un rifle
mira cómo vuelan
estoy llorando

sentado en un copo de maíz
esperando que llegue la camioneta
camiseta de la corporación
maldito martes sangriento, hombre,
has sido un chico travieso
se te ha puesto la cara larga

yo soy el hombre huevo
ellos son los hombres huevo
yo soy la morsa
gu gu g´jub

señor policía de la ciudad
precioso policía sentado en una fila
mira cómo vuelan
como Lucy en el cielo
mira cómo corren
estoy llorando
estoy llorando

flan de materia amarillenta
goteando del ojo de un perro muerto
vestuario del cangrejo esposa del pescado
sacerdotisa pornográfica
muchacho, has sido una mala chica
te bajaste la bombacha

yo soy el hombre huevo
ellos son los hombres huevo
yo soy la morsa
gu gu g´jub

sentado en un jardín inglés
esperando el sol
si no sale el sol te tuestas
de estar bajo la lluvia inglesa

yo soy el hombre huevo
ellos son los hombres huevo
yo soy la morsa
gu gu g´jub

expertos fumadores asfixiados
¿no creéis que el bufón se ríe de vosotros?
Ja ja ja!
Mira cómo sonríen
como cerdos en una pocilga
mira cómo gruñen
estoy llorando

sardinas de sémola
subiendo a la Torre Eiffel
pingüino elemental cantando hare krishna
oye, tenías que haberles visto pateando a Edgar Allen Poe

yo soy el hombre huevo
ellos son los hombres huevo
yo soy la morsa
gu gu g´jub
gu gu g´jub

todo el mundo fuma marihuana
todo el mundo fuma marihuana
todo el mundo fuma marihuana

I am the walrus - John Lennon 1967


I am he as you are he as you are me and we are all together.
See how they run like pigs from a gun, see how they fly.
I'm crying.

Sitting on a cornflake, waiting for the van to come.
Corporation t-shirts, stupid bloody Tuesday.
Man, you've been a naughty boy, you let your face grow long.
I am the eggman (woo), they are the eggmen (woo), I am the walrus,
Goo goo ga joob.

Mister City P'liceman sitting
Pretty little policemen in a row.
See how they fly like Lucy in the Sky, see how they run.
I'm crying.
I'm cry, I'm crying, I'm cry.

Yellow matter custard, dripping from a dead dog's eye.
Crabalocker fishwife, pornographic priestess,
Boy, you been a naughty girl and you let your knickers down.
I am the eggman (woo), they are the eggmen (woo), I am the walrus,
Goo goo ga joob.

Sitting in an English garden waiting for the sun.
If the sun don't come, you get a tan from
Standing in the English rain.
I am the eggman, they are the eggmen, I am the walrus,
goo goo gajoob ga goo goo gajoob.

Expert texpert choking smokers,
Don't you think the joker laughs at you? (ho ho ho, he he he, ha ha ha)
See how they smile like pigs in a sty, see how they snide.
I'm crying.

Semolina Pilchard, climbing up the Eiffel Tower.
Elementary penguin singing Hare Krishna.
Man, you should have seen them kicking Edgar Allan Poe.
I am the eggman, they are the eggmen, I am the walrus,
Goo goo gajoob ga goo goo ga joob
(everybody smoke pot everybody Smoke Pot!)

The Beatles- I Am The Walrus

Honduras, la morsa y la República de Bananas



Para componer "Yo soy la morsa", John Lennon se inspiró en Lewis Carrol, su poema "La morsa y el carpintero", del fantástico libro "A través del espejo".

En este poema se inspiró también el autor satírico norteamericano O. Henry, para su novela Cabbages and Kings, donde habla de una república bananera. O. Henry era el seudónimo literario del norteamericano William Sydney Porter (1862-1910), quien en 1894 fundó un semanario humorístico de breve vida llamado The Rolling Stone. Más tarde, cuando era buscado por el desfalco de un Banco donde trabajaba como cajero, se profugó cerca de siete meses a la Ciudad Trujillo, Honduras, cuyo mundo usó de base unos años despues, ya en la cárcel, para escribir cuentos cortos que tenían lugar en el pueblo de Coralio (Ciudad Trujillo) en un ficticio país de América Central llamado Anchuria (Honduras). La mayor parte de esos cuentos aparecen en el libro Cabbages and Kings.

Años más tarde, la expresión se había generalizado, para referirse a los países del Caribe (empezando por Colombia) y América Central manejados por las corporaciones norteamericanas productoras de fruta.





10 de julio de 2009

Honduras. la soberanía popular y el nuevo golpismo

MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS ANDINOS
En la foto, casa de Felipe Varela, Niquivil, San Juan Argentina. Desde este casa, Don Felipe Varela dirigió en 1867 la insurrección popular que se opuso a la inicua guerra contra el proyecto nacionalista popular de Paraguay, guerra que fue llevada adelante por la Triple Alianza de los Gobiernos de Argetina, Paraguay y Uruguay, en representación de los intereses del Imperio Británico.
San Juan, 9 de julio del 2009

En Centroamérica y limitando con Nicaragua al Sur y Guatemala al Norte se encuentra Honduras. Es una de las sociedades más castigadas por la pobreza, con un 60% de su población debajo de esa línea, y un 36,2% en la línea de la indigencia.

Con un total aproximado de ocho millones de habitantes, es también uno de los más desiguales en cuanto a distribución de la riqueza en toda la región latinoamericana y el Caribe.

El aparato económico-político-social-clerical y armamentista está arropado por TAN SOLO 13 FAMILIAS DE OBVIO CORTE OLIGÁRQUICO. Ellos permiten la desigualdad en detrimento de un pueblo oprimido.

Zelaya entra al poder de la mano del Partido Liberal de derecha con mayoría parlamentaria, pero luego de la implementación de medidas sociales para paliar la crisis de necesidad de Honduras, se pone encontra de los intereses de los privilegiados de dicho país.

Es por eso que durante la madrugada del domingo veintiocho de junio, la Corte Suprema de Justicia de Honduras ordenó a las fuerzas armadas del país arrestar al presidente Manuel Zelaya, por haber“violado” la Carta Magna. Estas acusaciones se remiten a los artículos 239, 240 y 374 de dicha carta, que condena cualquier intento de reelección por parte del poder ejecutivo. Lo ilógico es que el propio Art.374 dice que no solamente no se puede reformar la cláusula que prohibe la reelección sino tampoco se puede reformar el propio artículo 374. Con lo cual la prohibición de la reelección se convierte en una norma absoluta.

Esto es contradictorio con los principios básicos del estado de derecho. En efecto, la voluntad popular es porprincipio auto-revocable (y auto-modificable).

Precisamente, lo que propuso el Presidente Zelaya fue un “referendum popular” (es decir, elejercicio de la voluntad popular soberana), para avanzar en la modificación de artículos de la Constitución contradictorios con el estado de Derecho. Sin embargo, el caso absolutamente inédito es que se produzca un golpe de estado por realizar una encuesta.

Porque recordemos: aunque los medios de incomunicación lo muestren como un referéndum para reelegir indefinidamente a Zelaya, la llamada a las urnas (no vinculante) para el próximo veintinueve de noviembre en elecciones generales, se reducea una mera “Encuesta de opinión” (su nombre oficial). Su objetivo era saber si el pueblo hondureño estaría de acuerdo en que se convoque a una asamblea constituyente para tratar o no los plazos presidenciales, sin hablar nunca de reelecciones.

Luego de que fue exiliado por el mismo ejercito en Costa Rica, y en un intento de retorno fue el mismo ejército el que no permitió el aterrizaje del avión que transportaba al presidente hondureño desatando además una feroz represión que dejara un saldo de dosmuertos y decenas de heridos, días atrás.

Sin duda alguna este inescrupuloso golpe de Estado, que nos recuerda el pasado más negro que vivió toda América Latina, debe ser condenado como un crimen cometido contra cada uno de los moradores de la Patria Grande.Los hermanos latinoamericanos tenemos que estar unidos, ante cualquierintento de romper con los derechos, garantías e instituciones de la derecha gorila-oligarca-mediática.

2 de julio de 2009

GRIPE PORCINA: PANDEMIA DE LUCRO


¿Qué intereses económicos se mueven detrás de la gripe AN1H1?
Carlos Alberto Morales Paitán
Pediatra del Hospital del Niño - Lima, Perú

En el mundo, cada año mueren dos millones de personas víctimas de la malaria, que se podría prevenir con un mosquitero. Y los noticieros no dicen nada de esto.

En el mundo, cada año mueren dos millones de niños y niñas de diarrea, que se podría curar con un suero oral de 25 centavos. Y los noticieros no dicen nada de esto.

Sarampión, neumonía, enfermedades curables con vacunas baratas, provocan la muerte de diez millones de personas en el mundo cada año. Y los noticieros no informan nada…

Pero hace unos años, cuando apareció la famosa gripe aviar…los informativos mundiales se inundaron de noticias…chorros de tinta, señales de alarma… ¡Una epidemia, la más peligrosa de todas!... ¡Una pandemia! Sólo se hablaba de la terrorífica enfermedad de los pollos. Y sin embargo, la gripe aviar sólo provocó la muerte de 250 personas en todo el mundo. 250 muertos durante 10 años, lo que da un promedio de 25 víctimas por año.

La gripe común mata medio millón de personas cada año en el mundo. Medio millón contra 25. Un momento, un momento. Entonces, ¿por qué se armó tanto escándalo con la gripe de los pollos? Porque atrás de esos pollos había un “gallo”, un gallo de espuela grande.

La farmacéutica trasnacional Roche con su famoso Tamiflú vendió millones de dosis a los países asiáticos. Aunque el Tamiflú es de dudosa eficacia, el gobierno británico compró 14 millones de dosis para prevenir a su población. Con la gripe de los pollos, Roche y Relenza, las dos grandes empresas farmaceúticas que venden los antivirales, obtuvieron miles de millones de dólares de ganancias.

-Antes con los pollos y ahora con los cerdos.

-Sí, ahora comenzó la psicosis de la gripe porcina. Y todos los noticieros del mundo sólo hablan de esto…

-Ya no se dice nada de la crisis económica ni de los torturados en Guantánamo…

-Sólo la gripe porcina, la gripe de los cerdos…

-Y yo me pregunto: si atrás de los pollos había un “gallo”… ¿atrás de los cerditos… no habrá un “gran cerdo”?

Miremos lo que dice un ejecutivo de los laboratorios Roche…

ROCHE A nosotros nos preocupa mucho esta epidemia, tanto dolor… por eso, ponemos a la venta el milagroso Tamiflú.

-¿Y a cuánto venden el “milagroso” Tamiflú?

-Bueno, veamos… 50 dólares la cajita.

-¿50 dólares esa cajita de pastillas?

-Comprenda, señora, que… los milagros se pagan caros.

-Lo que comprendo es que esas empresas sacan buena tajada del dolor ajeno…

La empresa norteamericana Gilead Sciences tiene patentado el Tamiflú. El principal accionista de esta empresa es nada menos que un personaje siniestro, Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa de George Bush, artífice de la guerra contra Irak… Los accionistas de las farmacéuticas Roche y Relenza están frotándose las manos, están felices por sus ventas nuevamente millonarias con el dudoso Tamiflú. La verdadera pandemia es el lucro, las enormes ganancias de estos mercenarios de la salud.

No negamos las necesarias medidas de precaución que están tomando los países. Pero si la gripe porcina es una pandemia tan terrible como anuncian los medios de comunicación, si a la Organización Mundial de la Salud le preocupa tanto esta enfermedad, ¿por qué no la declara como un problema de salud pública mundial y autoriza la fabricación de medicamentos genéricos para combatirla? Prescindir de las patentes de Roche y Relenza y distribuir medicamentos genéricos gratuitos a todos los países, especialmente los pobres. Esa sería la mejor solución.

PASEN ESTE MENSAJE POR TODOS LADOS, COMO SI SE TRATARA DE UNA VACUNA PARA QUE TODOS CONOZCAN LA REALIDAD DE ESTA “PANDEMIA”.

Dr. Carlos Alberto Morales Paitán

Pediatra del Hospital del Niño - Lima, Perú

CMP: 12378 RNE: 4534 CELULAR: 999 185 042

Gripe porcina: USofNA y Argentina


por Mario Rabey

Algunos apuntes

Gripe "porcina" en USofNA:
27.717 casos verificados
127 muertes
Fuente: CDS (el Centro de Control Epidemiológico de USofNA)

¡Y en el hemisferio norte están en pleno verano!

Nosotros tenemos:
= sicosis colectiva, impulsada vigorosamente por las empresas periodísticas, instalada sobre los deseos miméticos de muchos gobernantes (por ejemplo, Macri quiere parecerse a Scioli y viceversa, y diversos gobernadores parecerse a una combinación de esos dos),
= síndrome generalizado del encogido: nos convencieron que los "desarrollados" hacen las cosas mejor que nosotros, y por eso estamos "subdesarrollados". Repasemos la teoría de la dependencia de la década del '70.