Editor: Mario Rabey

30 de septiembre de 2008

¿Crisis en el capitalismo o Crisis de la Civilización?

por Jorge Stange


Mi opinión, discutible por cierto, es que estamos frente a un panorama muy incierto por lo novedoso de la situación. Creo que más que el derrumbre es un clavo más en el ataúd de la sociedad del , no el primero, tampoco el último.

Lo más probable es que del pico agudo de la crisis se salga y que sus consecuencias empiecen a ser calladas (como pasó con el Katrina: aún hoy hay gente que vive en condiciones muy precarias, pero la "prensa libre" lo calla y distrae con otras cosas).

Es dificíl que sea el último clavo al ataúd porque no están dadas las condiciones para la sustitución de esta sociedad por otra. Entre esas condiciones para la sustitución me parece que hay una importante y por la que es la que he venido insistiendo desde hace tiempo en este foro: falta un diseño de una nueva sociedad que hay que construir y que sólo podremos precisar durante su construcción (pero de la que tenemos que tener algunos planos y bosquejos antes).

Existe una posibilidad de que todo se desbarranque, pero es poco probable, y si se desbarrancare el problema es serio y podrían haber distintos escenarios, entre los que se cuentan:
1- puede empezar una etapa que más que de construcción sea de destrucción de lo viejo existente (y entre eso que se destruya se destruyan cosa muy valiosas que no es necesario destruir);
2- podría ser que se empiece una construcción más bien improvisada por la falta de planos y bosquejos lo que traerá aparejados más problemas de los que normalmente habría si se lo hiciera con ellos (además de mucho sufrimiento, destrucción y enfrentameintos);
3- la derecha más extrema, ante la falta de explicaciones dentro de un abanico "razonable" y creíble y ante la profundización de la crisis económica, agitará las explicaciones exacerbadas y fundamentalistas, las que pueden prender en amplias capas de la población (esto ya pasó después de la Gran Depresión del 30 y desembocó en los regímenes nazifascistas que no son repetible tal cual, pero si imitables).

Pero insisto, la incertidumbre es grande, porque hay condiciones bastante distintas y que serían mucho más largo de analizar, que las que se han dado en otras épocas de crisis en esta sociedad (de alguna manera, me parece similares a las del declinamiento de la Santa Alianza).

Una alternativa más probable es una declinación de EE.UU. como potencia hegemónica, con más dificultades en el mundo y eso, unido a otros problemas y al surgimiento de ensayos distintos en Latinoamérica, todos en un camino de mayor independencia y antiimperialistas, puede ir socavando el poder del .

Ahora bien, lo que me parece esencial, al menos en este momento, es que estos problemas hagan más insostenible la tal cual como hoy la conocemos. Podría surgir un nuevo discurso pero para esto se necesita alguna guitarra que parece más difícil de lograr en estas circunstancias. Parecería más probable que se intente desdibujar el problema diciendo que ningún sistema, por mejor que sea, puede resistir la avaricia o el dislate o cualquier otro epíteto que se use, y tratar de vender un más serio, más disciplinado, atenuado, más responsable, mejor controlado, etc.

De cualquier forma me parece que por más que rearmen el versito, el golpe a las ideas del ha sido fuerte, ya no se podrá sostener lo mismo y ser creíbles, algo tendrán que cambiar.

Lo que más ha sufrido desde el punto de vista de las ideas, es el "neo liberalismo". Es que es difícil ocultar que a esta situación se ha llegado por aplicar sus métodos y es difícil justificar que sus mayores impulsores son los que denunciaron el desastre al que se llegó y propulsaron como solución exactamente lo contrario de lo que siempre predicaron.

Nuestra generación vivió tiempos interesantes, está viviendo tiempos interesantes y, si duramos, veremos también tiempos interesantes.

Un abrazo, jorge stange

TERREMOTO FINANCIERO


El reality del “Gran Rescate”

Los vaivenes del fallido plan de rescate para Wall Street están adquiriendo la estética y la dramaturgia de un reality-show, con héroes y villanos, alianzas inesperadas y traiciones esperables, acusaciones cruzadas y apelaciones directas a los 300 millones de espectadores que a su vez son rehenes del espectáculo.

Aunque el origen de la crisis financiera de Estados Unidos se encuentra en una compleja matemática especulativa, los vaivenes del fallido plan de rescate para Wall Street están adquiriendo la estética y la dramaturgia de un reality-show, con héroes y villanos, alianzas inesperadas y traiciones esperables, acusaciones cruzadas y apelaciones directas a los 300 millones de espectadores que a su vez son rehenes del espectáculo. Todo se hace en función de la televisión. El lunes, el reality del “Gran rescate” hizo agua: la simple prueba matemática de sumar 217 votos para ser aprobado en la Cámara de Representantes.

Horas antes, Bush había estado muy desafortunado en unas declaraciones en las que reconocía que su propuesta no iba a resolver «todos los problemas» y que la crisis financiera duraría “algún tiempo”.
Es evidente que con este revés el presidente de EEUU sufrió la peor humillación desde que está en la Casa Blanca al comprobar cómo los congresistas desoían sus recomendaciones y se expresaban en contra de un plan que el propio Bush había presentado como vital para la recuperación de la economía.
Bush había argumentado -al igual que la líder demócrata Nancy Pelosi y otros dirigentes políticos- que su no aprobación podía suponer la parálisis del sistema financiero norteamericano y, por añadidura, un gravísimo daño para la economía global. Está claro que el presidente no sólo no ha conseguido convencer a la mayoría de representantes y senadores de EEUU sino que, además, el plan sigue gozando de una enorme impopularidad en la opinión pública pese a que es apoyado por Obama y McCain.
Durante todo el fin de semana, los negociadores republicanos y demócratas fueron incorporando enmiendas para intentar garantizar que el Estado recuperaría el dinero invertido en sanear los bancos, pero evidentemente eso no fue suficiente para convencer a esa mayoría reluctante, que, por diversos motivos, no quiere el plan.
Durante este histórico e histérico lunes negro, Wall Street perdió en un solo día el equivalente a casi el doble del plan de rescate. El martes, antes de la apertura de la Bolsa, un ojeroso George Bush aseguró a los ciudadanos del mundo que la derrota que sufrió este lunes "no es el final del proceso legislativo". La semana pasada, Bush había anunciado un cataclismo económico si el plan no se aprobaba, sin embargo, al menos en primera instancia, lo que se ha producido es un terremoto político de enormes dimensiones.
El resultado de la votación ha sido completamente inesperado, por lo que no existe un plan B, tal como había sugerido Cristina Fernández de Kirchner y ahora nadie se aventura a pronosticar qué sucederá en el próximo episodio de la serie.
La pregunta de los 700.000 millones de dólares de es qué pasa a partir de ahora. Con evidente pesimismo, los líderes del Congreso han vuelto a la mesa de negociaciones con el Departamento del Tesoro.
El Gobierno debe optar entrerepetir la votación o presentar un nuevo plan. Según los analistas de varios medios norteamericanos, existen diversas posibilidades:
1. Repetición de la votación del mismo plan en busca de un resultado diferente. La lógica detrás de esta posibilidad es que, ante la presión del liderazgo del partido, la Casa Blanca, e incluso la presión ambiental creada por un momento considerado de crisis nacional, algunos congresistas podrían replantearse el sentido de su voto, de forma que se consiguieran los suficientes votos como para aprobar el plan.
2. Los demócratas aprueban un plan propio. El Partido Demócrata goza de la mayoría suficiente en el Congreso, por lo que puede aprobar un plan sólo con sus votos. Sin embargo, dada la situación excepcional que vive el país, sus líderes, Nancy Pelosi y Harry Reid, habían decidido llegar a un acuerdo con los republicanos para que el plan de choque tuviera un sello bipartidista. Para conseguir atraer a los más de 90 demócratas que han votado en contra, Pelosi y Reid pueden optar por presentar un plan que responda estrictamente a los deseos de los demócratas, es decir, que al plan actual le eliminarían las concesiones hechas a los republicanos.
3. La Casa Blanca presenta un nuevo plan. El Gobierno puede optar por presentar al Congreso un nuevo plan, intentando recuperar la iniciativa política. De ser así, esta vez aún habría menos tiempo para renegociarlo con el Congreso, porque la cámara baja empieza su receso electoral la semana próxima.
Diario BAE
Diario El Argentino
01-OCT-2008

28 de septiembre de 2008

Madhesh (Terai/Tarai) of Nepal

Qué tierra fantástica, qué gente hermosa.
Estuve en Terai, Nepal, en el 2000. Vamos a volver.

Manifestación comunista en USA (USofNA)

New York City, fines de septiembre de 2008, depués del estallido de la crisis del sistema financiero.


En USofNA volvió a aparecer el comunismo como propuesta política. Ver Revolution

20 de septiembre de 2008

Superpoderes en USA (USofNA)

Todos los contribuyentes de USofNA se harán cargo de los malos créditos hipotecarios que su gobierno permitió que se acumularan por más de una década

David M. Herszenhorn

The New York Times, 20 de septiembre de 2008

WASHINGTON - La administración de Bush propuso formalmente al Congreso el mayor rescate financiero de la historia de los Estados Unidos de Norte América, solicitando superpoderes para que el Departamento del Tesoro [equivalente en USofNA al Ministerio de Economía en Argentina] compre hasta 700 mil millones de dólares en activos relacionados con préstamos hipotecarios, de instituciones financieras con su sede central en los Estados Unidos.

La propuesta fue sorprendente para su austera simplicidad: con menos de tres páginas, elevaría el techo de deuda nacional a un poco más de once millones de millones de dólares. Y no pondría ninguna restricción en esta facultad de asignación de recursos por parte del Poder Ejecutivo, excepto el requisito de presentar informes semestrales al Congreso, permitiendo que el Tesoro compre y revenda deudas hipotecarias, cada vez que lo considere apropiado.

El personal del Departamento del Tesoro comenzó a reunirse inmediatamente con las comisiones de Servicios Financieros y Bancos del Senado, en negociaciones que probablemente serán complicadas, pero rápidas. Los líderes Demócratas del Congreso han prometido ayudar a aprobar la legislación durante la próxima semana.

El plan, un esfuerzo ambicioso para transferir las malas deudas de Wall Street a obligaciones de los contribuyentes de USofNA, fue propuesto por el Poder Ejecutivo durante la semana pasada, después que una serie de audaces intervenciones en favor de firmas privadas enfermas parecía ya tener pocas posibilidades de prevenir un colapso de los mercados financieros del mundo.

Un gasto $700 mil millones en hipotecas con problemas es aproximadamente lo que el país ha gastado en los costos directos de toda la guerra entera de Irak y más que el presupuesto anual total del Pentágono.
“Es un paquete de gran magnitud, porque es un gran problema”, dijo el Presidente Bush el sábado en una conferencia de prensa, después de reunirse con el Presidente Álvaro Uribe de Colombia. “El riesgo de no hacer nada compensa largamente el riesgo del paquete.”

Pero aunque el Poder Ejecutivo envió una propuesta muy esquemática, es poco probable que se mantenga en sus apenas dos y media páginas.
Los legisladores democráticos más importantes han dejado claro que quieren incluir al menos cierta seguridad de que el Gobierno se pondrá en movimiento con firmeza para implementar un programa que ayude a centenares de miles de prestatarios preocupados por el riesgo de la ejecución de sus hipotecas.

Una declaración autorizando ese programa -e incluyendo un aumento $800 mil millones en el límite de deuda nacional- fue aprobada en julio. Pero su financiamiento fue adjudicado en gran parte a los honorarios a ser pagados por los dos gigantes de las finanzas hipotecarias de la nación dos, Fannie Mae y Freddie Mac, que ahora se han colocado bajo la dependencia del gobierno.

El conflicto en Oriente Medio está devorando el alma judía

Escribe: Daniel Barenboim, 15/9/2008

No hay una solución militar para la región sino una pragmática y a la vez sensible: la existencia del Estado israelí y el palestino. Es la única vía para recuperar las mejores ideas que lograron forjar a Israel hace sesenta años. Por Daniel Barenboim
En las paredes de mi vestuario de la Staatsoper de Berlín hay fotografías que me recuerdan lo que veo cuando miro por la ventana de mi casa en Jerusalén. Están un poco descoloridas y en algunas partes el papel se está deshaciendo, pero es fácil reconocer las vistas: la Ciudad Vieja, la Mezquita de la Roca con su refulgente cúpula, los muros, las puertas. A veces me siento aquí antes de actuar, observo esas fotografías y pienso en Jerusalén, en Israel, en mi patria. La situación en Oriente Medio me resulta demasiado cercana, es demasiado personal como para que pueda caer en el sentimentalismo.

Desde 1952 poseo pasaporte israelí. Desde que tengo 15 años viajo por el mundo en mi calidad de músico. He residido en Londres y en París, y durante años he vivido entre Chicago y Berlín. Antes de tener pasaporte israelí, lo tenía argentino; y después adquirí el español. Además, en 2007 me convertí en el único israelí del mundo que también puede enseñar un pasaporte palestino en los puestos fronterizos israelíes. Soy, por así decirlo, una prueba patente de que sólo una solución pragmática basada en la existencia de dos Estados (o, mejor aún, aunque suene absurdo, una federación de tres Estados: Israel, Palestina y Jordania) puede llevar la paz a la región.

¿Cómo respondo a quienes me dicen que soy ingenuo, sólo un artista? Les digo que, aunque de niño estreché la mano de Ben Gurion y de Simon Peres, no soy un político: lo que siempre me ha interesado es la humanidad, no la política. En ese sentido, me siento capaz de analizar la situación y, como artista, especialmente capacitado para hacerlo.

Tanto mis abuelos paternos como maternos eran judíos rusos que huyeron a Buenos Aires durante los pogromos de 1904. Cuando llegaron al puerto de Buenos Aires, a mis abuelos maternos (él con 16 años, ella con 14), después de una espantosa travesía, les anunciaron que sólo las familias podían desembarcar, porque el cupo de solteros ya estaba cubierto. Los dos estaban solos y mi abuelo agarró a mi abuela y le dijo: "¡Casémonos!". Y así lo hicieron. Una vez en tierra, cada uno se fue por su lado. Después de dos o tres años se reencontraron por casualidad, se enamoraron y pasaron el resto de su vida juntos.

Esta abuela era una ferviente sionista. Ya en 1929 se fue a Palestina durante seis meses con sus tres hijas -entre ellas mi madre, entonces de 17 años- para comprobar si se podía vivir allí. Por su parte, la familia de mi padre estaba totalmente asimilada: para ellos, la Tierra Santa no tenía importancia, por lo menos hasta que descubrieron mi talento musical. De repente, para mis padres cobró importancia que yo, en mi calidad de futuro artista, debía crecer dentro de una mayoría y no de una minoría ubicada en algún punto de la diáspora judía. La familia Barenboim decidió emigrar a Israel.

En 1952 llegamos a Israel. Era invierno, el año escolar ya había empezado, y yo tenía que aprender otro alfabeto y otro idioma. No fue nada fácil, pero, como era un chico poco complicado y extrovertido, no tardé en adaptarme. ¡Imagínense que fue precisamente en las calles de Tel Aviv donde aprendí a jugar al fútbol!

Si hemos de atenernos a los hechos, no he pasado períodos muy prolongados en Israel. Estuve allí sólo entre 1952 y 1954, y desde 1956, hasta comienzos de los sesenta. Cuando no acudía al colegio, estaba de gira dando conciertos en Zurich, Amsterdam o Bournemouth.

En los años 50, Israel era el Estado más social e idealista que se pudiera imaginar. Fue una suerte que el país y nosotros fuéramos jóvenes al mismo tiempo. El Estado evolucionaba literalmente ante nuestros propios ojos y alimentaba nuestro idealismo, nuestro compromiso diario, nuestro trabajo.

La izquierda israelí, el Partido Laborista, estuvo en el poder hasta 1977, algo que se olvida con frecuencia. Fueron 29 años. ¿Y por qué? Después de la Guerra de Independencia de 1948, los tradicionalistas no tenían nada que hacer, puesto que la contienda ya estaba ganada. Los judíos religiosos seguían esperando al Mesías. De manera que lo que quedaba eran los socialistas. Los vientos no cambiaron hasta después de la Guerra de los Seis Días de 1967. La idea de un Israel de base perdió pie. De repente, había mano de obra más barata procedente de los territorios palestinos y, no mucho después, aparecieron los primeros millonarios israelíes. El sistema socialista perdió su equilibrio; la concepción del Estado se tambaleó.

Después de 1967, Israel volvió mucho más la vista hacia Estados Unidos, no necesariamente para su propio beneficio. Los tradicionalistas decían: "No abandonaremos los territorios recién ocupados". Los judíos religiosos, que no eran "territorios ocupados sino liberados, son territorios bíblicos". Y de esta forma se selló el fin del socialismo en Israel. Desde entonces, la política internacional ha instrumentalizado el conflicto de Oriente Medio.

Llevamos décadas leyendo titulares sobre explosiones de violencia. Las guerras y las acciones terroristas se suceden. Con la guerra de Irak y el conflicto con Irán, apenas se leen noticias sobre el asunto, lo que es todavía peor. Muchos israelíes sueñan con despertarse un día para ver que los palestinos se han ido, y éstos con lo contrario. Ni uno ni otro bando pueden diferenciar ya entre el sueño y la realidad, y, psicológicamente, éste es el quid del problema.

Desde la década de 1960 no me siento cómodo en Israel. Por supuesto, es mi patria; mis padres vivieron allí y ambos están enterrados en Jerusalén. Siempre que ha habido guerra en Israel, he tocado en el país: en 1956, 1967 y 1973. La música ha sido mi lengua, mi arma. Sin embargo, después del Septiembre Negro de 1970, Golda Meir dijo: "¿Por qué se habla de los palestinos? ¡Nosotros somos el pueblo palestino!" En ese momento caí en la cuenta de que esa posición era moralmente inaceptable. Sí, los judíos tenían derecho a un Estado propio y también a este Estado concreto. El Holocausto y la culpabilidad de los europeos después de 1945 incidieron aún más en esa reivindicación. Sin embargo, se olvida con demasiada facilidad que existía un sionismo moderado y que desde el principio personas como Martin Buber declararon que el derecho a tener un Estado judío debía hacerse aceptable para la población local, para los no judíos.

En la actualidad, muchos israelíes no tienen ni idea de lo que sienten los palestinos, de cómo es la vida en una ciudad como Nablus, una prisión con 180.000 reclusos en la que no hay ni restaurantes, ni cafés ni cines. ¿Qué ha ocurrido con la famosa inteligencia judía? Ni siquiera estoy hablando de justicia o de amor. ¿Por qué se continúa alimentando el odio en la franja de Gaza? Nunca podrá haber una solución militar, porque dos pueblos luchan por una sola tierra. Por fuerte que sea Israel, siempre sufrirá inseguridad y miedo. El conflicto se devora a sí mismo y al alma judía.

Quisimos hacernos con tierras que nunca pertenecieron a los judíos y construir en ellas asentamientos. En ese hecho, los palestinos ven, y con razón, una provocación imperialista. Su resistencia, su no, es absolutamente comprensible, pero no los medios que utilizan para llevarla a cabo, ni tampoco la violencia o la inhumanidad indiscriminada.

A mediano plazo, soy pesimista respecto a Oriente Medio, pero a largo plazo soy optimista. O encontramos una forma de vivir con el otro o nos matamos. ¿Qué es lo que me da esperanza? Hacer música. Porque, ante una sinfonía de Beethoven, el "Don Giovanni" de Mozart o "Tristán e Isolda" de Wagner, todos los seres humanos son iguales.

19 de septiembre de 2008

UNASUR - Declaración de La Moneda

El 15 de septiembre de 2008, reunidos en el Palacio Presidencial de La Moneda, en Santiago de Chile, los Presidentes de los países que forman Unasur -la Unión de Naciones de América del Sur-, aprobaron una fuerte declaración en respaldo del gobierno de Evo Morales, amenzado por un "golpe suave" (o "golpe civil", como lo denomina la Declaración), semejante -aunque con algunos rasgos diferenciales- al que amenaza también a los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Argentina. En esa declaración, los Presidentes de Unasur recuerdan que 35 años antes el Palacio de la Moneda fue el escenario del final del gobierno democrático y popular encabezado por Salvador Allende, quien fue derrocado por un golpe militar, en cuyo desenlace, Allende murió mientras defendía con las armas el último bastión del gobierno.


Las Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de UNASUR, reunidos en el Palacio de la Moneda, en Santiago de Chile el 15 de Septiembre del 2008, con el propósito de considerar la situación en la República de Bolivia y recordando los trágicos episodios que hace 35 años en este mismo lugar conmocionaron a toda la humanidad;

Considerando que el Tratado Constitutivo de UNASUR, firmado en Brasilia el 23 de mayo del 2008, consagra los principios del irrestricto respeto a la soberanía, a la no injerencia en asuntos internos, a la integridad e inviolabilidad territorial, a la democracia y sus instituciones y al irrestricto respeto a los derechos humanos.

Ante los graves hechos que se registran en la hermana República de Bolivia y en pos del fortalecimiento del diálogo político y la cooperación para el fortalecimiento de la seguridad ciudadana, los países integrantes de UNASUR:

1. Expresan su más pleno y decidido respaldo al Gobierno Constitucional del Presidente Evo Morales, cuyo mandato fue ratificado por una amplia mayoría en el reciente Referéndum.

2. Advierten que sus respectivos Gobiernos rechazan enérgicamente y no reconocerán cualquier situación que implique un intento de golpe civil, la ruptura del orden institucional o que comprometa la integridad territorial de la República de Bolivia.

3. Consecuente con lo anterior, y en consideración a la grave situación que afecta a la hermana República de Bolivia, condenan el ataque a instalaciones gubernamentales y a la fuerza pública por parte de grupos que buscan la desestabilización de la democracia boliviana, exigiendo la pronta devolución de esas instalaciones como condición para el inicio de un proceso de diálogo.

4. A la vez, hacen un llamado a todos los actores políticos y sociales involucrados a que tomen las medidas necesarias para que cesen inmediatamente las acciones de violencia, intimidación y de desacato a la institucionalidad democrática y al orden jurídico establecido.

5. En ese contexto, expresan su más firme condena a la masacre que se vivió en el Departamento de Pando y respaldan el llamado realizado por el Gobierno boliviano para que una Comisión de UNASUR pueda constituirse en ese hermano país para realizar una investigación imparcial que permita esclarecer, a la brevedad, este lamentable suceso y formular recomendaciones, de tal manera de garantizar que el mismo no quede en la impunidad.

6. Instan a todos los miembros de la sociedad boliviana a preservar la unidad nacional y la integridad territorial de ese país, fundamentos básicos de todo Estado, y a rechazar cualquier intento de socavar estos principios.

7. Hacen un llamado al diálogo para establecer las condiciones que permitan superar la actual situación y concertar la búsqueda de una solución sustentable en el marco del pleno respeto al Estado de derecho y al orden legal vigente.

8. En ese sentido, los Presidentes de UNASUR acuerdan crear una Comisión abierta a todos sus miembros, coordinada por la Presidencia Pro Témpore, para acompañar los trabajos de esa mesa de diálogo conducida por el legítimo Gobierno de Bolivia, y

9. Crean una Comisión de apoyo y asistencia al Gobierno de Bolivia, en función de sus requerimientos, incluyendo recursos humanos especializados.

Solidaridad con Daniel Barenboim

דניאל בארנבוים
دانیل بارن‌بویم
Daniel Barenboim

Los abajo firmantes, escritores y artistas argentinos, manifiestan públicamente su absoluta solidaridad con Daniel Barenboim, amenazado inicuamente por la ultraderecha en su hogar de Jerusalén por propiciar con su arte la integración de árabes y judíos.

Se trata sin duda alguna de una personalidad ejemplar, como artista y como intelectual, como judío y como ser humano, que en estos tiempos tan oscuros--cuando no siniestros-- mantiene encendida la llama del más límpido humanismo.Y que merece en consecuencia nuestro más vivo reconocimiento.

Rodolfo Alonso, Juan Gelman, Tomás Maldonado, Héctor Tizón, Noé Jitrik, Carlos Altamirano, León Rozitchner, Abelardo Castillo, Tununa Mercado, Mario Goloboff, Carlos Gabetta, Sylvia Iparraguirre, Daniel Freidemberg, María Rosa Lojo, Flora Guzmán, Paulina Vinderman, Leopoldo Teuco Castilla, Alberto Szpunberg, Juano Villafañe, Susana Cella, Juan Octavio Prenz, Daniel Chirom, Osmar Bondoni, Leandro Katz, Haydée Seibert, José Alberto Itzigsohn, Piru Gabetta, Sergio Dantí, Mario Rabey, y siguen las firmas

Aníbal Cedrón

Curriculum

Aníbal Cedrón nació en Puerto San Julián (Provincia de Santa Cruz), el 23 de enero de 1948.

Egresado del Colegio Nacional de Buenos Aires (1966), estudió en la Facultad de Arquitectura y en la Facultad de Filosofía y Letras -Historia del Arte -, pertenecientes a la Universidad de Buenos Aires (1967-1973). Carreras que no pudo completar por las reiteradas expulsiones, aplicadas durante las dictaduras, en su carácter de dirigente estudiantil.

Como artista plástico se formó en Estímulo de Bellas Artes (1967-1973), y concurrió al taller de Raúl Lara en esos años y completó estudios con Héctor Nani Capurro. Desde 1971 a la fecha, viene realizando exposiciones en el país. A parte tiene murales y obras expuestas permanentes en: Facultad de Ingeniería (Universidad de Buenos Aires), Comisión Nacional de Energía Atómica, Auditorio del Banco Ciudad de Buenos Aires y en el Centro Cultural de la Cooperación, donde su tela mural integra el grupo de obras, que realizaron Carlos Alonso, Rodolfo Campodónico, Carlos Gorriarena, y Luis Felipe Noé, declarados Patrimonio Cultural por la Subsecretaría de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. Asimismo tiene obra suya el Museo Nacional de Bellas Artes.

También es autor y editor de libros de arte: Doce dibujantes en búsqueda de un texto (1990), El Color (1991) y Arte Latinoamericano: Territorio de utopía (1992). Libros de los que además de ser el creador y editor, fue coautor junto a Alberto Collazo, Fermín Fevre, Miguel Briante, Alberto Giudici, y en los cuales participaron otros artistas como: Raúl Soldi, Leopoldo Presas, Luis Felipe Noé, León Ferrari, Josefina Robirosa, Ricardo Carpani, Marta Minujin. Asimismo, en el género de ficción fue autor de La memoria extraviada, publicada en 1985, mención en Casa de las Américas, La Habana, Cuba (1975).

Fue ilustrador de Cultura y Nación del diario Clarín (1993-94) y de ediciones especiales de la Revista La Maga (1995-96). En el presente año ilustra una edición de lujo de El Quijote de la Mancha, conjuntamente a Carlos Alonso, Guillermo Roux, Daniel Santero, Juan Carlos Benitez, Mildred Burton, Jorge Alvaro, Alicia Carleti, Norberto Onofrio, Armando Sapia, Raúl Ponce, Diana Doweck, Luis Scafatti y Silvina Benguria, siendo el curador y coordinador de las ilustraciones. Así mismo dirigió varias revistas culturales y realizó notas para el Diario Sur (1990-1991), y fue columnista de Arte y Parte del Suplemento Zona del Diario Clarín (2003). Desde el año 2004 colabora con la revista cultural Caras y Caretas. También cabe destacar que fue fundador del departamento de Ideas Visuales del Centro Cultural de la Cooperación (1998-2003), y director y curador junto a Luis Felipe Noé de su espacio de exhibición. En la actualidad es asesor artístico en la Cooperativa Guiarte Argentino , en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y Coordinador de Artes Visuales del Centro Cultural Caras y Caretas. (Ver Enciclopedia de los Argentinos, editado por Clarín, 2002.

Página Web : http://www.anibalcedron.com.ar/

Últimas exposiciones, de 2004 a 2008

2004 - 2005
Muestra individual, La Nación Inconclusa, Centro Cultural Recoleta, Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

2005
Muestras individuales simultáneas en Pto. San Julián, Complejo Cultural de Río Gallegos y Rincón del Arte, Provincia de Santa Cruz, Argentina.
Muestra colectiva: “Tras las huellas del Quijote”, Pabellón de las Artes, universidad Católica Argentina, Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

2006
“Cien artistas plásticos dijeron NO (a la ley de Obediencia Debida, Punto Final e Indulto)”, artista participante y coordinador de la muestra, Centro Cultural Recoleta (Ciudad de Buenos Aires).
“Testimonio artístico a 30 años del Golpe de Estado”, Legislatura de la Ciudad de Bs. As., expositor y coordinador de la muestra.
Salón Manuel Belgrano, sección Dibujo y (octubre del 2006) Salón Nacional, sección Dibujo.
Muestra “Maestros en la semana del arte” en Galería de Arte Belgrano R, Bs. As.
Muestra colectiva “Argentina de sombras y esperanzas”, expositor y coordinador en el Centro Cultural Caras y Caretas (Venezuela 330).

2007
Muestra "El No Lugar" -individual de dibujos- en el Espacio de La Línea Piensa en el Centro Cultural Borges 1º Piso.

2008
Muestra de dibujos y gráfica en Spazio Arte Dei Mori, Venecia, Italia.
Muestra "En el Sur", individual en Espacio de Arte de la UNLA, Edificio Scalabrini Ortiz.

Aníbal Cedrón - Clase con modelo



miércoles 24 de septiembre
19 hs.

a beneficio del Centro Cultural Popular de la Boca, Hnos Todesca

Pinzón 1122 (esq. Hernandarias, La Boca

Los banqueros son peligrosos

Gregorio Morán

Mi primera intención era la de titular "Se busca un economista" pero gracias a un esclarecedor artículo de Le Nouvelle Observateur me he inclinado por los banqueros. El semanario se pregunta si los banqueros son peligrosos, y nosotros podemos quitarle el interrogante y convertirlo en afirmativo. Los banqueros son peligrosos. Nuestra historia contemporánea está preñada de banqueros peligrosos. Desde Mendizábal el de la Desamortización hasta Javier de la Rosa y Mario Conde, el del cierre categorial de la transición, el que estuvo a punto de tumbarlo todo de haberle hecho caso a Juan Alberto Belloch.

Y hay muchos más banqueros peligrosos. Acuérdense de don Juan March, el pirata. Y luego la cantera local, catalana fetén, encabezada por Muñoz Ramonet y sus bancos suizos, Jaume Castells Lastortras y su Banco de Madrid e Higinio Torras y su Banco de los Pirineos. Y hasta Ferrer Salat, que se libró por los pelos con su Banco de Europa ¿Eran peligrosos los banqueros amigos de la Obra de Dios y de don Laureano López Rodó? ¿Se acuerdan de Juan Palomeras y su Banco de Navarra? La lista tendría que cerrarse, de momento, con Jordi Pujol y su Banca Catalana. ¿Era peligroso Jordi Pujol como banquero? ¡Qué bonita pregunta para uno de esos concursos de TV3!

El banquero catalán menos peligroso que he conocido, Manuel Ortínez, tenía una cabeza llena de secretos, que como buen banquero se llevó a la tumba. Imagínense qué no sabría en la España del franquismo y la transición el representante de la Unión de Bancos Suizos.

A él debo una explicación soberbia de la banca.

"El ejercicio bancario sólo es complejo para quien no está en él. Consiste en comprar dinero barato y venderlo caro".

Pero sigue siendo cierto que se busca un economista. Un economista que sea capaz de explicarnos con detalle por qué son peligrosos los banqueros de ahora, o si queremos hilar más fino, por qué los banqueros de hoy son más peligrosos que los de ayer. Incluso, por qué los banqueros han acabado por ser lo más peligroso que circula hoy por las economías del mundo. Charles Prince, capo di capi del mayor banco del mundo, el Citigroup. He visto su foto y su rostro de cemento armado con una rendija para la sonrisa de un millón de dólares. Su emporio ha tenido pérdidas por valor de 37 millones de euros, pero la cláusula de su despido exige 26 millones de euros. Stanley O´Neal, jefe del más grande centro de inversiones del mundo mundial, Merrill Lych. Volumen de pérdidas, 34,5 millones de euros Tiene una indemnización por cese de 105 millones, lo cual incluso en términos bancarios resulta lógica; al tratarse de un centro de inversiones, ¿acaso hay una inversión más obvia que la cabeza del jefe?

Que unos tipos esquilmen la bolsa es una práctica que exige una explicación, pero si usted lo intenta cae inevitablemente en la simplificación demagógica. Por eso se busca un economista. Para que nos cuente, no cómo fue posible que llegaran al borde del abismo los dos bancos hipotecarios más importantes de Estados Unidos, que eso lo podría hacer hasta yo, sino que nos expliquen cómo lograron hacerlo pasar por bueno, y lo que es aún más alucinante, cómo consiguieron que el Estado se haga cargo de unos costos que se podrían acercar a los 350.000 millones de euros, a cargo del contribuyente. Algo más gravoso que la propia deuda, según escribió en este diario Estapé júnior.

La economía explicada por filisteos titulados en Harvard cada vez se parece más a la teología. Fíjense si no en esta afirmación: "Tal y como deseaba el mercado, las dos compañías norteamericanas Fannie Mae y Freddie Mac han sido intervenidas...". ¿Quién es el que detecta los deseos del mercado? Porque ¿tiene deseos el mercado? ¿A qué llamamos deseos, aplicados al mercado? ¿Y qué queremos decir al referirnos al mercado, así, en genérico? ¿Al bursátil de Nueva York, al de los países asiáticos, al de la esquina, al de la Boqueria, a los europeos...? Si es a todos juntos, es falso. La mayoría de los mercados no se pronunciaban, pero tenían muy claro que si el Estado norteamericano se hacía cargo de las deudas harían un suculento negocio a costa de los ciudadanos norteamericanos. En teología, lo más lejos a lo que se ha llegado es a acercarse al carácter insondable de la Santísima Trinidad, es decir, tres personas distintas en un solo Dios verdadero. Pero son tres, de ahí no pasa. El Mercado es un dios tan múltiple que resulta inaprensible. Si no viene a echarnos una mano un economista acabaremos aceptando a los padres Ripalda del Mercado. Cuando menos te lo esperas y quiebra una financiera, más potente que un dios antiguo, aparece un nuevo concepto de mercado, y hale hop, desaparece el problema. A cargo del contribuyente.

La idea del contribuyente mismamente es peligrosa, porque es predemocrática. Ser contribuyente no significa ejercer tus derechos ciudadanos. Ser contribuyente es pagar al Estado y punto. En España llevamos siglos siendo contribuyentes y escasas décadas ejerciendo de ciudadanos. Conviene precisarlo para saber lo que va de Hobbes a Habermas. Y para que hablemos el mismo lenguaje, ya que no conseguimos tener la misma teología.

Se busca un economista que tenga buena pluma y que nos explique el porqué de esa cosa tan graciosa y divertida, que las dos grandes hipotecarias estadounidenses, las que concentran casi la mitad del crédito de las familias norteamericanas, tienen nombres de Broadway. Fannie Mae y Freddie Mac. Como Fred (Astaire) y Ginger (Rogers), o como Bonnie and Clyde,quizá. ¿Sabía usted que Fannie y Freddie, apellidadas Mae y Mac, eran las mayores financiadoras de las campañas electorales de demócratas y republicanos? En política un banquero no le debe hacer ascos a nada, pero claro, uno creía ya imposible volver a sacar del armario ideológico aquello de privatizar los beneficios y nacionalizar las pérdidas. O sea, que estamos como en los años del cólera, pero eso sí, todos con traje, coche y vivienda en propiedad. Sin acabar de pagar, pero en propiedad. A mí la situación me recuerda aquel chiste que contaba en la Comercial de Deusto el inefable padre Bernaola entre las risas de los aprendices de banqueros. El del paleto que tenía una empresa de tapones que sólo perdía un céntimo por cada uno y que se justificaba exclamando: ¡pero como vendo muchos!

¿Se acuerdan de Jérôme Kerviel, aquel trader francés que perdió 4.900 millones de euros en la ruleta del mercado? Estoy deseando dedicarle un artículo entero, porque el asunto es delicioso. Lo sigo en la prensa francesa, MESEGUER porque allí siguen haciendo algo parecido a periodismo y no "surfin periodístico" como nosotros. Le han pasado por los sicólogos más expertos y han llegado a la conclusión de que se ponía "furioso cuando perdía dinero". Vaya putada, ponerse a analizar a un supuesto genio de la trampa y descubrir que es exactamente igual que cualquiera de nosotros.

¿Usted se descojona de risa cuando pierde dinero? No. Pues como Kerviel. Pero hete aquí que en lo que no es como nosotros, es en ser capaz de saltarse en 93 ocasiones, digo bien: 93, todas las alarmas de riesgo. Y no le hicieron ni un amago de advertencia. Hacía ganar mucho dinero y "eso legitimaba lo que hacía. Como era rentable, dejaban hacer". A mí estas cosas me impresionan mucho, señal de que no serviría para banquero. Son detalles. Detalles que exigen un economista con buena pluma que los explique.

El presidente de la Fannie Mae, la hipotecaria rescatada de la quiebra por el Estado, fue oficial de Marines, condecorado en Líbano y con titulación en Harvard. ¿Quién puede garantizar que las universidades punteras en el campo de la economía no sean el West Point del futuro, es decir, las Academias Militares de las nuevas guerras? A lo mejor se pone de moda la Legión y suma puntos para ser admitido en las Escuelas de Negocios.

El filósofo Andrés Rábago, que firma sus dibujos como El Roto,publicó un ensayo ilustrado el pasado 8 de septiembre en El País.Se ven dos terneras conversando, y una le dice a otra: "Como incentivo a la productividad me han ofrecido acciones del Matadero". No creo que nadie haya sido tan preciso en el retrato

La Vanguardia (13.09.2008)

15 de septiembre de 2008

Mario Rabey: Bolivia en mi corazón

Evito Morales, Aymara

por Mario Rabey

14 de septiembre de 2008


El campesinado boliviano es básicamente un campesinado andino aymara y kechua -aunque hay muchos campesinos indígenas y mestizos en las tierras bajas también-. Como tal, su historia (etno-cultural, social, económica, política, ideológica y religiosa) tiene una profundidad que antecede largamente a las formaciones imperiales en los Andes sur-centrales (post-Conquista y pre-Conquista). Son identidades que se vienen constituyendo bastante antes del Tawantinsuyo (los Inka), incluso antes que Tiawanaku (los reinos o señoríos aymara pre-Inka).

Claro está que se trata de identidades que se han venido construyendo en la historia y se siguen construyendo en la actualidad. Esa es la base de su resistencia (en el sentido de construcción contra-hegemónica).

La construcción identitaria incluye fuertes aspectos económicos. Es muy prolemático hablar de "clase obrera" en Bolivia. De hecho, los obreros paceños, orureños y cochabambinos fueron precedidos, en su construcción histórica, por un artesanado de origen e identificación claramente étnica, que usaba al mismo tiempo discursos ideológicos traídos de Europa. Tal el caso por ejemplo, el movimiento libertario (anarquista) aymara, de la primera mitad del siglo XX, estudiado magistralmente por Silvia Rivera Cusicanqui (autora del importante libro Oprimidos pero no vencidos, escrito hace unos 25 años). Campesinos asentados en las ciudades, pero manteniendo su base rural, agraria y campesina.

Por otra parte, están los mineros, con una historia larga, que proviene de tiempos pre-coloniales, transita por la mita minera en la Colonia, y luego por el pirquineo (minería individual, familiar o grupal, de extracción para la venta a acopiadores fabricantes de metal), hasta la constitución de empresas -por los "barones del estaño", Patiño, Hostchild y Aramayo-, en las décadas del 20-30 del siglo XX, la nacionalización MNRista de la década del 50 y las privatizaciones neoliberales. Pero los mineros, pese a su constitución como sujeto político (uno de los grandes líderes del MNR fue el dirigente sindical minero Juan Lechín), nunca llegaron a conformar una clase social completamente definida y delimitada. Por el contrario, fueron siempre campesinos pertenecientes a pueblos originarios, con trabajo en las minas. Este tema fue desarrollado por diversos autores: Tristan Platt en Bolivia, Merlino y Rabey en Argentina.

El acceso a recursos salariales urbanos y mineros y a otros ingresos relacionados (comerciales y de servicios) formó y sigue formando parte de lo que algunos hemos llamado estrategia campesina indígena andina, o más ampliamente racionalidad andina. Hay una vasta bibliografía sobre este tema, empezando por el notable modelo de estrategia de control vertical en tiempos del Imperio Inka, a escala estatal y a escala campesina, un modelo producido hace más de cuarenta años por el etnohistoriador rumano (anarquista, peleó en la Guerrra Civil española), afincado en los USofNA y perseguido por MacCarthy, John W. Murra. Sobre racioanlidad campesina en los Andes de la zona de frontera entre Bolivia, Chile y Argentina, publiqué con dos colegas un trabajo bastante extenso y amplio en la Revista Andina, del Cusco.

Es ese núcleo identitario, incluyendo un manejo económico complejo y estratégico, lo que ha dado poder, y persistencia a las etnias y comunidades indígeno-campesinas, y les ha permitido resistir, y seguir construyendo un programa político, como el liderado actualmente por Evo (Evito, como le decía su mamá) Morales.

"Volveré y seré millones" dicen que dijo Tupac Katari -el líder rebelde aymara del altiplano paceño, cuando la corona española lo apresó, lo torturó, y lo descuartizó a fines del siglo XIX.

Lo mismo dicen que dijo Evita Perón.

No es coincidencia que hoy el que habla sea Evito Morales, aymara.

14 de septiembre de 2008

Las democracias amenazadas por un proyecto fascista regional


Bolivia para todos

Un importante documental sobre la situación en Bolivia hace tres años, donde en Santa Cruz de la Sierra y sus áreas de influencia se promovía un proyecto fascista para nuestro continente.



Grabada durante 15 meses en distintas locaciones de aquel país, la producción cuenta con el análisis de reconocidos intelectuales latinoamericanos, además de testimonios de los principales protagonistas de la actualidad boliviana. Emilio Cartoy Diaz acaba de presentar en TEA “Bolivia para todos” donde hace una descripción excelente, con imágenes deslumbrantes y música encantadora, de la lucha entre las clases medias y altas “blancas” del Beni y Santa Cruz de la Sierra y los pueblos originarios con sus ropas características y su lenguaje ruútico tan expresivo y tan autentico, y ahora en el poder.

Alli se cuenta el desafío de la Asamblea Constituyente, que consagró la Nueva Constitución de Bolivia “para todos” sus ciudadanos, pobladores no importa la raza, religión, clase social, actividad, ideología, etc. consagrando derechos sociales y soberanía sobre los recursos naturales. A pesar de la existencia de la revolución de Paz Estenssoro de 1952 – que podría asimilarse a la de Juan Perón en el 45 de Argentina-, indudablemente Bolivia, luego de tantas luchas y tantos golpes militares apoyados por el imperio, es como si tuvieran que empezar de nuevo desde cero.

Pero es maravilloso entrar en la mirada del pueblo (como lo hace magistralmente el documental) y ver lo que ellos ven. Una cosa que llama la atención sobremanera en la película fue escuchar a los lideres del separatismo, los “blanquitos” de Santa Cruz de la Sierra, mandar mensajes de solidaridad a los sectores del “campo” argentino como diciendo “estamos en la misma, nosotros aquí contra estos kollitas y Uds allá contra esos negritos peronistas”. Muy notable escuchar la oportunidad de sus mensajes entre activistas del nuevo proyecto fascista regional.

También es duro ver por los noticieros de la TV boliviana cómo las brigadas de la Juventud cruceña humillaba a cuanto kolla o guaraní agarraban, desnudándolos del torso, atándolos con sogas como animales y poniéndolos de rodillas en las plazas publicas. También se ve la “caza” de kollas y la posterior golpiza hasta causarles graves heridas. Todo delante de las cámaras de TV que apoyaban a los separatistas.

Así en Bolivia como en Argentina.

Cada uno con su estado mental y con su estilo más descarnado o mas “civilizado” de intolerancia racial.


12 de septiembre de 2008

Michi Aparicio expone en Buenos Aires



Un gran pintor de Jujuy

El mundo andino visto con una mirada universal y un talento increíble.

Galería Vasari
Esmeralda 1357
Inauguración: miércoles 19 de septiembre, 19 hs.








Marechal - Panel Heker-Maturo-Salas en Canal 7

LEOPOLDO MARECHAL
Panel: Liliana Heker, Graciela Maturo, Horacio Salas
Canal 7 - Programa "Los siete locos"
Sábado 13 de septiembre, 17 horas

Estimados amigos: he grabado ayer, juntamente con Horacio Salas y Liliana Heker, un panel sobre Marechal, en el programa Los Siete Locos. Me gustaría que lo vieran, y en algún momento pudiéramos conversar sobre ese debate, que no se remite solamente al poeta sino a la definición filosófica del peronismo.

Las palabras izquierda y derecha, lo sabemos, son insuficientes para definir a un movimiento político que su conductor denominó cristiano y humanista, y que ha sido de izquierda en el social - según el Dr. Eduardo Astesano era la única izquierda social de la Argentina, "y se lo dice, Graciela, un viejo bolche" - y en lo cultural respetuoso de las tradiciones. Creo que no puede definirse como de izquierda a un hombre que decía: Yo, como el surubí, voy hacia las fuentes de mi río.

En mi libro sobre Marechal me he permitido comparar esa actitud con la Kehre heideggeriana. (Tuve que recordar el gesto de Pacho O' Donnell al mandar que se instalara una plaqueta con el texto de la conversión cristiana de Adán, tomado del Adán Buenosayres, en el atrio de la Iglesia de San Bernardo, en Villa Crespo, acto por el cual fui a felicitarlo.)

Estas discusiones están pendientes, y por supuesto el momento de graves tensiones es inoportuno para tratarlas, pero conviene reflexionar sobre el tema. Los saludo cordialmente,

Graciela Maturo

Mario Rabey - La Discriminación


El tratamiento de las diferencias en las sociedades con Estado

por Mario Rabey
Durban, Sudafrica, 1989
Tratamiento de las diferencias en la playa

Presento aquí la versión revisada de la conferencia en el Colegio Público de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, el 21 de agosto de 2008, en la víspera del 36º aniversario de "la vigilia de los asesinos", como llamó Carlos Berini a la noche en que se preparó la masacre de Trelew.


La puesta en escena de diferencias interculturales

Voy a empezar a comentar algunas cuestiones que forman el núcleo de esta conferencia. Como título –en el programa de esta serie de conferencias- le pusimos discriminación cultural y política, por una cuestión de simplicidad: los títulos de las conferencias tienen que ser breves. De hecho, voy a comenzar hablando sobre la diferencia, porque la discriminación es la puesta en escena de una diferencia o un conjunto de diferencias. Es la puesta en escena de una subcategoría de diferencias, que son las diferencias culturales.

No voy a profundizar en las diferencias culturales, porque me llevaría un seminario completo. Todos tenemos una idea muy aproximada de a qué llamamos identidad cultural, una idea que voy a precisar brevemente. Voy a empezar recordando que identidad cultural es la categoría básica que utilizamos los antropólogos para hacer distinciones, e interpretaciones acerca de lo que sucede en los sistemas sociales contemporáneos y del pasado.



Leer lo que sigue
Ir a inicio

Discriminación - (4) Revoluciones, Estados, sociedades complejas

Mario Rabey

4. Revoluciones, Estados, sociedades complejas


¿Hay revoluciones contra qué? ¿A quién se quiere hacer qué cosa en una revolución? A un gobierno, pero ¿qué tiene que haber?…: ¡poder! Y ¿cuál es el conjunto de instituciones que concentran el poder en una sociedad? Ese conjunto de instituciones que modernamente se formaliza en las Constituciones, ese conjunto está introducido por lo que los contractualistas (Hobbes, Locke, Rousseau) llamaron el contrato social. Los contractualistas decían que el contrato social básico es el que instituye el Estado. El Estado es el monopolio del poder de la sociedad, ejercido por un gobierno. Para que haya una revolución tiene que haber un conjunto de individuos a los cuales no le guste un gobierno y se lo quieran sacar de encima por algún medio que no se establece en la Constitución. De hecho, esto suele implicar un cambio profundo, más aún que el cambio de una Constitución, es una acción donde interviene lo que Castoriadis llama la institución imaginaria de la sociedad. En esos términos, una revolución es instituyente, y no solamente constituyente.

Muy bien, para que haya revoluciones y comunas de París, es un pre-requisito que haya Estados. Acabo de mencionar que el Estado es la institución que concentra el poder, monopoliza el poder en una sociedad. Pero para monopolizar el poder debe haber habido previamente conflictos por el poder. Y para que haya conflictos por el poder, es necesario que haya emergido algo que sea superior a las aldeas: un tipo de entidad cultural y social que englobe distintas aldeas, es decir, distintas identidades. Y eso es lo que algunos antropólogos llamamos sociedades complejas. Como un país, por ejemplo Argentina.

La identidad nacional no es posible sin la Nación. Pero la identidad nacional –y su antecedente lógico, la Nación- es uno de los inventos mas fantásticos de la historia humana y sin duda el invento más importante del Siglo XIX. Porque antes del S. XIX jamás existió nada que se pueda llamar identidad nacional. La identidad nacional y las identidades nacionales fueron inventadas al mismo tiempo que las naciones y que la propia categoría nación.

Entonces, las sociedades complejas, estas sociedades que tienen Estado y que tienen una diversidad interna de culturas, en la cual alguien tiene que decir cuál es la cultura común a todos, ese alguien es lo que, siguiendo a un autor italiano llamado Antonio Gramsci, podemos llamar bloque hegemónico. Y estoy siguiendo en parte en esta conversación algunas cosas que dijo un argentino que se llama Ernesto Laclau, del cual recomiendo su libro “La razón populista”.

Los Estados, entonces, son estas construcciones centrales que se dan en sistemas sociales y culturales complejos donde hay dos o más identidades (y, actualmente, muchas más que dos) que, además, entran en conflicto. Porque si no hubiera habido conflicto previo, entonces nunca se hubiese construido un Estado. Por ejemplo, los guaraníes nunca tuvieron Estados. Tenían aldeas, aldeas de cierta complejidad interna: antes de la llegada de los españoles, vivían en aldeas autónomas. Cuando un integrante de alguna aldea guaraní se encontraba con un integrante de otra aldea, se producían conflictos, porque cada aldea tenía su propia identidad cultural. ¿Cómo resolvían los problemas?

Leer lo que sigue
Leer lo anterior
Ir a inicio

Discriminación (3) - Entidades culturales

Delimitación, interacción, dominio y estigma

Mario Rabey

¿A qué le llamamos entidad cultural? A la aldea, al pequeño barrio, a la red de amigos, a la redes de influencia de clientela, de patronazgo político, que todos conocemos: no voy a explicar en un Colegio de Abogados a qué se llama clientela política, porque seguramente sepan más que yo. Cuando digo entidad cultural, no estoy hablando de entidad en un sentido esencialista. Las entidades en antropología y, general, en las ciencias sociales, son cambiantes, y también lo son las entidades de la naturaleza. Claro que el cambio en la naturaleza y en la sociedad se dan en escalas temporales de órdenes de magnitud diferentes. Si yo considero una entidad en geología, voy a hablar de un mineral y un mineral es algo que cambia muy lentamente: hasta que aparezca un nuevo mineral pueden pasar cientos de millones de años. Pero cambian. En el mundo de la vida, los cambios también son lentos, pero no tanto: las entidades de la vida, las especies, pueden demorar un millón de años en aparecer. Todas las entidades son cambiantes: sucede que en la naturaleza las entidades cambian muy despacio. Una especie biológica para aparecer puede tardar cientos de miles de años. Por ejemplo, nuestro cambio como especie biológica desde Homo habilis a Homo erectus y de este hasta Homo sapiens demoró alrededor de un millón de años.

Entonces, para que tengamos una idea en la escala de tiempo, si nos consideramos a los seres humanos qua biológicos, qua naturales, la entidad humana (especie Homo sapiens) demoró varias decenas de miles de años en constituirse, a partir de una especie anterior (Homo erectus). ¡Pero una entidad cultural se puede constituir ya mismo! O mejor dicho, se acaba de constituir: esto es una pequeña entidad cultural que ha conformado mi conversación con ustedes, nuestra disposición física en un espacio (físico y simbólico), las sonrisas y comentarios, más lo que estamos intercambiando visualmente con ustedes: todo esto está constituyendo una entidad. Nos hemos diferenciado de lo que nos rodea y nos hemos constituido en esta pequeña aldea llamada conferencia de Mario Rabey, acerca de la discriminación, en un lugar llamado Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires.

No sé si esta breve introducción aclara un poco u oscurece. De hecho, en cierto sentido a mí siempre me oscurecen mis propias introducciones: porque me obligan a buscar luz en problemas que genera mi propia explicación acerca del tema. ¿Cuál es el problema que estoy encontrando en la explicación en este momento? Mi problema es que no queda claro cuál es el límite entre estas entidades culturales, porque el límite entre estas entidades culturales es el que genera las diferencias.

Si yo quiero decir qué es un ser humano como especie biológica, tengo que delimitar al ser humano de nuestro pariente biológico más cercano que son los chimpancés, los orangutanes y gorilas. Y para esta definición de la entidad biológica del ser humano, ¿cuál es la delimitación que voy a establecer? Hay un criterio: en principio, gracias a la genética molecular, sabemos que la secuencia de moléculas básicas en ADN es la que establece la delimitación de la especie humana como entidad identitaria biológica en la secuencia de las moléculas del ácido desoxirribonucleico.

Pero ¿cuál es el criterio de delimitación de este grupo que acabamos de constituir en esta conferencia con respecto a otras entidades socioculturales o el criterio sociocultural de delimitación de una aldea en la puna con respecto a otras? En este caso, el criterio se llama diferencia intercultural y está establecida por una afirmación muy sencilla: nosotros somos superiores a los demás. No existe identidad cultural sin la afirmación de la propia superioridad. Por eso, la regla del juego básico en las relaciones interculturales en las sociedades que ya no existen en el territorio argentino pero que hasta hace 100 a 130 años atrás sí existían, que no estaban integrada en una sociedad compleja, a una sociedad estatal, sus reglas del juego eran el establecimiento de la interacción simbólica entre un nosotros superiores a los otros y un otros inferiores a nosotros.

Cuando esto sucede entre sociedades no integradas a un sistema sociocultural complejo o estatal, esta relación tiene una cierta horizontalidad. En cambio, en las sociedades complejas, con Estado, estas relaciones interculturales, necesariamente establecidas sobre la base de la superioridad simbólica, constituyen entonces lazos de dominación, es decir, de superioridad, control y explotación de unos grupos sobre otros. En el plano estrictamente cultural-simbólico, esta dominación intercultural se apoya en la estigmatización.

Las mujeres que están aquí deberían ser muy cómplices conmigo en lo que acabo de decir, porque si hay alguna identidad colectivamente estigmatizada en la cultura occidental reciente es precisamente la identidad de las mujeres. Después vinieron otros, pero hasta el Siglo XIX -¡y bien avanzado el Siglo XX-, cuando por ejemplo la homosexualidad no se había instalado como conjunto identitario, las mujeres eran portadoras de un conjunto de rasgos atribuido por la cultura dominante -la cultura de los varones pertenecientes a las etnias y clases dominantes-, como rasgos de inferioridad.

Para dar un ejemplo muy sencillo, consideremos la mirada del principal estudioso de la psicología de las masas –y quien instala el tema desde una perspectiva académica, hacia fines de la década de 1870, Gustave Le Bon. Le Bon no solamente era un teórico, sino que estaba instalado en la producción ideológica hegemónica, y tenia que justificar por qué la Comuna de París había sido un acontecimiento horrendo. Me refiero al experimento social revolucionario que se produjo en París en 1870 y que fue brutalmente reprimido. Era necesario entonces, para las clases dominantes, construir un marco de legitimación teórico-ideológico que estableciera por que había sido tan terrible, tan degradado, tan inferior el conjunto de sucesos que formaron parte de la Comuna de París.

En ese contexto, Le Bon afirmó que en la psicología de las masas predominan mecanismos psicológicos semejantes a los de la psicología de las mujeres y de los niños. Esto es que las masas entran en una histeria colectiva que es una histeria que se produce por imitación de conciencias individuales como rasgos femeninos, Y ese atributo negativo, peyorativo, atributo estigmático de las mujeres y trasladado a grandes conjuntos sociales en el siglo XIX, nos está hablando de cómo se instituyen las diferencias socioculturales.

Pero aquí se me ha oscurecido nuevamente. Tengo que alumbrar con la linterna otro problema, porque hace un rato estaba hablando de las aldeas y ahora estoy hablando de revoluciones, pero las revoluciones no se dan en las aldeas, al menos aisladamente.

Leer lo que sigue
Leer lo anterior
Ir a inicio

Discriminación - (2) Aldeas y redes

Identidad cultural: aldeas y redes

Mario Rabey

La identidad cultural es lo que caracteriza a un grupo humano, para decirlo de una manera muy sencilla. Identidad cultural tienen los habitantes de una aldea campesina en la puna argentina por ejemplo, o tienen los habitantes de la aldea en Egipto donde vive la familia Rabey, aldea que es distinta a la aldea, campesina también, donde se crió mi padre que era un hijo de inmigrantes judíos también llamados Rabey, que vinieron en 1880 y pico a la Argentina y que habitaba en una pequeña aldea cerca de Villaguay, provincia de Entre Ríos, aldea que era tan aldea, como las aldeas donde habitaron otros Rabeys que fueron de la misma zona donde habían nacido mis abuelos probablemente, pero que en vez de venir a la Argentina, fueron a lo que entonces se llamaba Palestina y que hoy tiene el nombre de Estado de Israel, Estado que existe a consecuencia de la Resolución de la Asamblea de las Naciones Unidas -creo que de esa resolución se cumplieron 60 años hace un mes o dos atrás-, resolución que estableció que Palestina se partía -fue una resolución que se llamó por eso “de la partición”- en dos países, ese Israel iba a ser el hogar nacional de los Rabeys que habían ido a Palestina hace ciento y pico de años -en ese momento hacia sesenta años- y que seguramente tenían algún tipo de parentesco con la familia de mi abuelo que había venido a la Argentina a aquella aldea en Villaguay. Todas estas son aldeas. Aldeas egipcias, aldeas judías en Palestina a fines del Siglo XIX, aldeas judías en Entre Ríos también a fines del Siglo XIX, o aldeas de coyas en la puna, que son las aldeas donde he trabajado -y habitado-durante gran parte de mi trayectoria profesional como antropólogo.

O también pequeñas aldeas urbanas, porque si uno va a la Villa 31, por ejemplo, es una gran ciudad de inmigrantes campesinos en la ciudad de Buenos Aires, instalada por la industrialización sustitutiva de importaciones. A partir de la década de 1940 aproximadamente, una cantidad de inmigrantes internos principalmente que vienen de familias campesinas y posteriormente de inmigración internacional, de países vecinos, últimamente de un tercero que no es vecino que es Perú, pero sobre todo de Bolivia y Paraguay, inmigrantes campesinos que van a formar una ciudad campesina en la Villa 31, que es una especie de conjunto de pequeñas aldeas, organizada en lo que los antropólogos llamamos redes.

¿Qué es una red? Una red es un conjunto articulado de individuos articulados por relaciones interpersonales, de unos con otros, donde a través de múltiples interrelaciones forman una red. Las redes sociales y culturales son las aldeas contemporáneas. Pero no solamente en la villa 31 hay ese tipo de aldeas. Si consideramos esta organización donde estamos conversando ahora, esto es el Colegio Público de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, aquí también hay redes, y éstas son las que configuran el espacio de interacción política y social dentro de la organización, que de vez en cuando, cada dos años, desembocan en un proceso que se llama elección que genera cambio de autoridades. Lo mismo sucede en un municipio, como donde yo habito, Vicente López: allí también toda la práctica política y social es una práctica de interacción entre aldeas llamadas redes, cada una de las cuales posee rasgos identitarios.

Empecé esta charla comentando la categoría básica que se utiliza en la antropología, la categoría de identidad cultural y voy a decir ahora, que la identidad cultural es una categoría inseparable de la entidad cultural.

Leer lo que sigue
Leer lo anterior
Ir a inicio

Discriminación - (7) esclavismo y apartheid


7. Esclavismo, apartheid y otras formas de discriminación

Mario Rabey

Hemos hablado de las diferencias culturales en el contexto donde la discriminación no es posible, que es el de las aldeas no integradas en Estados, en espacios civilizatorios: donde la discriminación no es posible porque el otro está afuera. La discriminación es un sistema de organización de las relaciones interculturales, cuando el otro está adentro y abajo, subordinado. Esto nos lleva a preguntarnos ahora: ¿qué es el Estado desde el punto de vista sociocultural? Es la organización del dominio hegemónico de un sector de la población de un sistema sociocultural sobre el conjunto.

¿Cuales son los estados que más han discriminado en la historia reciente? Los estados esclavistas, porque el esclavismo fue la forma más extrema de discriminación ¿Qué establece el esclavismo como institución establecida por el Estado? Sencillamente, que hay un conjunto de ciudadanos que no tienen el derecho sobre su propio cuerpo: el derecho sobre su propio cuerpo lo tiene otro al cual llamamos dueño. Parece algo increíble, pero en la Argentina la esclavitud existió hasta 1853 (aunque la Asamblea de 1813 había establecido que los hijos de esclavos nacían libres) y en Brasil hasta 1888. Brasil tuvo esclavitud, y no solamente para tareas domésticas, sino para grandes sistemas productivos, hasta hace 120 años. Cuando yo nací, ¡hacía solamente 60 años que Brasil había abolido la esclavitud! Los Estados Unidos de Norteamérica la tuvieron hasta hace no mucho más tiempo, un poco más de 140 años.

El esclavismo es la forma extrema de la discriminación cultural. Pero hay formas intermedias. Por ejemplo, el apartheid es la forma de discriminación que tuvo Sudáfrica hasta hace menos de 20 años. ¿Qué pasaba en Sudáfrica hasta hace 18 años? Por empezar, la mayor parte de la población (la de piel negra) no podía decidir donde habitar. Tenían que habitar donde les decía la minoría blanca que controlaba el Estado sudafricano. No importa si es blanca o es negra: pero resulta que era una minoría blanca la que imponía el apartheid a la mayoría negra y africana. Sin embargo, la discriminación no es un problema de las relaciones de un conjunto de la población con otro conjunto de la población, sino que la discriminación se practica desde el estado.

Porque el esclavismo y el apartheid son instituciones establecidas por leyes del Estado: hubo que cambiar normas básicas en USA para que no existiese la esclavitud, hubo que cambiar normas básicas en la Unión Sudafricana para que no existiese más el apartheid.

Además, la discriminación incluye formas mucho más cotidianas y "naturalizadas" que la esclavitud y el apartheid, que fueon nada más que sus formas extremas, aunque hayan pervivido hasta hace muy poco tiempo. Y aún perviven en algunos lugares del mundo, como esa rara mezcla de apartheid y ghettificación que sucede hoy en Israel.

Y para que esto se entienda mucho mejor voy a terminar con un ejemplo argentino.

Leer lo que sigue
Leer lo anterior
Ir a inicio

Discriminación - (6) violencia y construcción del estado

La violencia y la construcción de los estados: el caso de Palestina e Israel

Mario Rabey

Estos comentarios que acabo de hacer sobre la violencia, la paz, la guerra, el intercambio de cónyuges, el comercio, la construcción cultural y el tratamiento -por desplazamiento- de las diferencias en las sociedades pre-estatales, me permiten redondear la presentación general y buscar un cierre al tema que estoy discutiendo. Planteo entonces que las diferencias en las sociedades mal llamadas primitivas se tratan de manera muy poco cruenta, porque son diferencias externas y son diferencias de complementariedad.

En cambio, las diferencias en las sociedades complejas son múltiples y lo que está en juego tiene una escala muchísimo mayor que conseguir una esposa o un esposo, o conseguir una canoa un poco mejor hecha o conseguir las piedritas para hacer flechas. Lo que está en juego es, por ejemplo, construir un estado o construir el control de territorios con millones de habitantes, importantes recursos naturales, o situaciones geopolíticas que permiten su control.

Por ejemplo, consideremos el tema que tuvo que tratar la Organización de las Naciones Unidas cuando tuvo que terminar de definir el proceso histórico comenzado con la declaración Balfour -en 1918-, la carta del Primer Ministro Británico Balfour a un prominente filántropo judío, el Barón Lionel Rothschild, cuando termina la Primera Guerra Mundial, cuando se reparte el Medio Oriente -que hasta ese momento había sido parte del Imperio Otomano- entre Francia e Inglaterra. En ese momento, la Sociedad de las Naciones le había dado a Inglaterra el mandato sobre Palestina. En su carta, Balfour declara –“en nombre de Su Majestad”- que ve positivamente que se instale allí el “hogar nacional judío". Para esa época, ya hacía por lo menos veinte años que organizaciones filantrópicas judías estaban llevando a cabo acciones de migración y colonización en Palestina. Treinta años después de la declaración Balfour, la ONU aprobó su resolución de Partición de Palestina, que la dividía en dos estados: uno para los judíos y otro para los palestinos.

¿Ustedes escucharon alguna vez que le hubiesen preguntado a nuestros hermanos, a nuestros paisanos los palestinos, acerca de sus ideas al respecto? ¿Alguien les preguntó si estaban contentos que ahí inmigrara gente para construirse un país? Nunca nadie les preguntó nada. Esto fue una decisión tomada unilateralmente por Inglaterra, una potencia imperial y colonial, que tenía importantes intereses en aquella región, como después los tuvieron los Estados Unidos de Norteamérica a partir de la Segunda Guerra Mundial, asociado con Inglaterra. Y el resultado actual de esa historia es que hoy tenemos un muro de varios metros de alto, que separa lo que quedó de ese estado para los palestinos que había establecido la partición de la Palestina histórica por la ONU en 1948, hace un poco más de sesenta años. A los palestinos les ha quedado un territorio mucho más pequeño que la Palestina histórica, separado por un gigantesco muro del resto del territorio, que incluye a Israel y a gran parte de la "Palestina" creada por la ONU, donde hay hoy asentamientos donde habitan cientos de miles de "colonos" israelíes -todos ellos obviamente judíos-.

Leer lo que sigue
Leer lo anterior
Ir a inicio

Discriminación - (5) La resolución de conflictos en las sociedades sin Estado

Mario Rabey

5. La resolución de conflictos en las sociedades sin Estado

Las sociedades aldeanas, antes de quedar incluidas en sociedades complejas estatales (y en muchos casos, aún después de haber quedado incluidas en ellas) resolvían sus conflictos de una manera muy eficiente. Por ejemplo, sigamos considerando el caso de los guaraníes. Primero intercambiaban algunas cosas, algunos bienes: por ejemplo, una aldea intercambiaba con otra aldea mandiocas por canoas; esta aldea que conseguía así las mandiocas las intercambiaba por peces.

La aldea que conseguía los peces tal vez estaba un poco más lejos, ya en las serranías que hoy están en el sur de Brasil, y cambiaba los peces por obsidiana, que es una piedra muy dura que servía para hacer puntas de flecha: las puntas de flecha eran muy sofisticadas. En cierto sentido -como veremos enseguida- mucho más sofisticadas que el armamento carísimo que utilizó el ejército norteamericano en Irak para matar aproximadamente 500 mil personas en los últimos años.

Los guaraníes usaban entonces la obsidiana para hacer puntas de flecha. Esas puntas en parte eran usadas para hacer flechas que utilizaban para cazar animales como alimentos. Pero, y mucho más importante, las tenían como reserva para usar en caso de conflictos con otra aldea. Con las flechas se puede matar de a uno.

Cuando ya se había intercambiado bastante mandioca por canoas, canoas por peces y mandioca, peces y canoas por piedritas de obsidiana para hacer puntas de flecha, entonces estaban un poquito más contentos entre sí. Las aldeas eran muy chicas: imagínense unas aldeas de 200 personas; imagínense, en aldeas de 200 personas, el problema de conseguir marido o esposa. Tengo que conseguir esposa o esposo. Y de donde consigo? Tengo que conseguirla o conseguirlo de la otra aldea vecina. Y en sociedades de intercambio, no estamos en un problema de robo de esposas: estamos en un problema de intercambio de cónyuges.

Pero en algún momento se produce algún conflicto entre la familia del suegro y la familia de la nuera o del yerno. Y entonces una aldea entra en conflicto con otra. Acá se plantean el problema de cómo resolver un conflicto intercultural básico como éste. Hay dos o tres formas, bastante conocidas.

Una manera de resolverlo es a través de rituales y otras experiencias religiosas. A veces esto no es demasiado recomendable: mucha gente se intoxica, por el tipo de elementos que se usa en las ceremonias religiosas y si estamos en una época donde es necesario estar muy concentrado en la producción de alimentos (porque es época de siembra, de caza, de cosecha), no es conveniente quedarse demasiado intoxicados. Entonces, los guaraníes que vivían acá antes de la llegada de los europeos –y otras etnias sudamericanas y del resto del planeta- encontraron otro conjunto de procedimientos para tratar estos conflictos.

La manera de saldar el conflicto era muy sencilla. Se organizaba una expedición a la aldea vecina para vengar la ofensa que sufrió la hija a la cual el marido en la otra aldea le pegó un cachetazo o viceversa el cachetazo se lo pudo haber pegado la esposa al marido. Sobre la violencia –y otros rasgos culturales- en sociedades sin Estado, recomiendo especialmente el libro de Pierre Clastres, un antropólogo estructuralista francés, La sociedad contra el Estado.

Muy sencillamente, los aldeanos ofendidos iban con sus arcos y flechas a castigar a la aldea ofensora. Son de buena factura los arcos y las flechas, con su punta de obsidiana. Pero imagínense diez, veinte arqueros tirando flechazos contra una aldea; ¿qué posibilidades tienen de acertarle mortalmente a un antagonista? Alguno moría. Pero lo más habitual es que hubiera pocos muertos, si es que los había. En cambio, se trataba de tomar prisionero al guerrero más valiente de la aldea antagonista. Entonces se practicaba una cosa que movió a espanto a los españoles que venían de una sociedad donde se practicaba habitualmente la tortura para arrancar confesiones de “brujería” y se quemaba vivas a las así encontradas “culpables”. Los colonialistas europeos narraron entonces, espantados, que al prisionero más valiente, los ganadores se lo comían, para asimilar sus virtudes. El hecho es que, con esta pequeña y muy incruenta –si lo comparamos con las guerras de las sociedades con Estado y, muy especialmente, de la “Civilización” contemporánea- quedaba absolutamente resuelto el problema entre aldeas, con alguno que otro muerto y un valiente guerrero comido.

Los colonialistas europeos, y especialmente los españoles, pertenecían a una sociedad que practicaba sistemáticamente la inquisición, es decir el asesinato selectivo, especialmente de mujeres pobres. Y está el caso emblemático de la Inquisición que es Santa Juana de Arco: una mujer bastante pobre, que tuvo la osadía de cruzar la barrera de clases. Fue una sociedad que practicó sistemáticamente la Inquisición y que mataba gente pobre acusándola de cosas absolutamente inexistentes (e imposibles de existir). Porque todos sabemos que el diablo no existe, ¡como va a haber posesión satánica entonces! Y además tenían estas cosas tan increíbles como decir que nuestros guaranies eran unos tipos muy primitivos, muy necesitados de educación religiosa –y de explotación económica-, en el marco de su subordinación política, porque de vez en cuando se comían algún enemigo.

Leer lo que sigue
Leer lo anterior
Ir a inicio

Discriminación - (8) la justicia penal diferencial


8. La justicia penal diferencial como forma de discriminación

Mario Rabey

Hace unos meses, Irineo Mora Sandi, un boliviano que vive de su actividad como puestero en una feria popular de su barrio, fue liberado de la cárcel, donde estuvo preso durante un año porque vendía hojas de coca en Lomas de Zamora. Ese boliviano estuvo un año en cárcel porque habían encontrado algo más de cinco kilos de hojas de coca en su casa. Entonces, el Juez Federal lo imputó por tenencia de sustancias destinadas a la fabricación de estupefacientes, infringiendo así el artículo 204 del Código Penal, que prevé un mínimo de cuatro años de cárcel para quienes cometan semejante delito. Ahora bien, en 1986, el Instituto Indigenista Interamericano elaboró un informe sobre el uso de la hoja de coca en tres países, Argentina, Bolivia y Perú – cuyo capítulo sobre Argentina me tocó escribir. En dicho informe, se recomendó a los gobiernos de los países donde el consumo de coca es una práctica cultural habitual dejar de considerar a la hoja de coca como un estupefaciente. La recomendación fue adoptada por la reforma del Código Penal argentino aprobada en 1989, quedando despenalizada la tenencia de hoja de coca para consumo directo, no así la tenencia de hoja de coca destinada a la elaboración de cocaína.

La hoja de coca es consumida en varios países de América, como una práctica habitual entre millones de persones, con un uso social semejante al del mate, además de tener un papel muy importante en las prácticas religiosas de los indígenas andinos. Irineo tenía coca en cantidad suficiente como para vender en su puesto de feria, de la misma manera que se vende maíz y otros implementos de la culinaria tradicional andina. Pero como el Código Penal establece que está prohibido –y penado con fuertes penas de cárcel- la tenencia de materiales para fabricar droga, entonces un Juez Federal de Lomas de Zamora, le dictó prisión preventiva y lo mandó a procesar, argumentando que tenia cantidad suficiente de coca como para fabricar cocaína.

Sin embargo, con cinco kilos de hojas de coca se puede fabricar como mucho alrededor de 20 gramos de cocaína. Con ello, el argumento del Sr. Juez para tipificar el delito y entonces dictar la prisión preventiva se ve absolutamente inconducente, porque para sostener un proceso de fabricación de cocaína se necesitan cantidades de hoja de coca muchísimo mayores que las que tenía en su casa el pobre Irineo. De todos modos, el hecho es que Irineo estuvo un año preso, acusado de cometer un delito imposible de ser cometido en la escala de tenencia de hojas de coca que había en su casa cuando fue allanada.

Para fabricar 20 gramos de cocaína, es un disparate tener montado un laboratorio para la compleja fabricación de clorhidrato de cocaína. Irineo pasó un año encarcelado, a causa de la ignorancia del juez acerca de las prácticas culturales habituales de la población indígena boliviana y del noroeste de Argentina. No pudo representarse el Juez que la hoja de coca es un vegetal de uso habitual –y perfectamente lícito, pues no está prohibido- en una parte de la población de nuestro país.

Tuvo así un comportamiento discriminador, dentro de un tipo de discriminación aparentemente menos intensa que la esclavitud y el apartheid, pero con efectos sumamente violentos. Para que Irineo salga de la cárcel, fue necesario que el caso fuese publicado en Página 12, y luego de varios meses, una presentación conjunta de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y la Procuración Penitenciara, solicitando su libertad, logró sacar de su anonadamiento discriminador a la Justicia Federal argentina, y la Cámara de Apelaciones decretó la inexistencia de delito y la consecuencia liberación de Irineo.

Pero Irineo tuvo que estar un año preso por la actitud de un juez que configura una forma de discriminación. Y por la inexistencia de mecanismos que permitan la rápida solución de un problema como éste.

Irineo es un hombre boliviano, indígena y pobre. Y estuvo un año preso porque el Juez aplicó mal una Ley. A cualquiera de nosotros a quienes nos encontraran con cinco kilos de hojas de coca –yo coqueo y es posible que eso me suceda- no nos sucedería lo que le pasó a Irineo. A Irineo, un boliviano indígena pobre, sí le sucedió. Estuvo un año preso, con la esposa trabajando para mantenerse y mantener a sus hijos –el más pequeño de los cuales nació mientras el padre estaba preso-. Con la esposa yendo a visitarlo en la cárcel, para contenerlo y hacerlo llorar en sus brazos. Irineo salió de la cárcel por un fallo judicial ante una presentación de dos organismos del Poder Ejecutivo, pero también porque ya llevaba 32 días de huelga de hambre, y eso aceleró el tiempo de respuesta judicial.

En Argentina hay casi un millón de bolivianos. Casi todos tienen fisonomía de pobre negro delincuente. Y hay muchos habitantes más en la Argentina que tienen portación de cara de delincuente.

Una de las principales formas de discriminación contemporánea, habiendo sido eliminados el esclavismo y el apartheid, es precisamente la justicia penal diferencial. La justicia penal diferencial para ricos y pobres. Los pobres son los grandes discriminados por la sociedad contemporánea, a través de la criminalización de la pobreza.

Y esta afirmación me va a permitir ahora concluir la conferencia

Leer lo que sigue
Leer lo anterior
Ir a inicio

discriminación (9): las diferencias culturales en las sociedades complejas


Sociedades complejas: dominación, discriminación, poder y propiedad

Mario Rabey

Cierro entonces esta conferencia diciendo que la discriminación es la forma en la que se expresan las diferencias culturales en las sociedades complejas. La discriminación está construida sobre el poder que ejerce una minoría, y donde esa minoría establece los patrones de comportamiento y aspecto correctos. Y lo hace sobre la base de sus propios intereses.

La Argentina se terminó de constituir como país exactamente en 1884. ¿Por qué en 1884? Porque éste fue el año de la campaña del general Victorica, Ministro de Guerra del entonces Presidente Julio A. Roca, donde se conquistó el Chaco. Hasta 1884 (o hasta el breve período que había comenzado cuatro años antes, cuando Roca comandó –siendo presidente Nicolás Avellaneda- la “campaña del desierto” sobre una región que estaba cualquier cosa menos desierta -una región habitada por seres humanos durante los diez mil años anteriores-, lo que llamamos Argentina era un archipiélago, un archipiélago de espacios controlados por el Estado dentro de un territorio que no estaba controlado por el Estado. Si bien el mapa oficial no era un archipiélago, el mapa social, económico, político y cultural debe representarse como un archipiélago de comunidades sociales y productivas y culturales de gente llamadas “argentinos” que estaban en un territorio bastante mayor, habitado por gauchos e indios –a los que ahora, siguiendo su propia decisión, llamamos pueblos originarios-.

La sociedad compleja incluye, además de su minoría dominante con una cultura también dominante, una mayoría compuesta por sistemas socioculturales más o menos localizados: pueblos originarios, gauchos, mujeres, chicos, villeros, homosexuales y todas las particularidades culturales que son casi infinitas. O, mejor dicho, son infinitas, porque como vimos hace un rato las entidades culturales se pueden establecer en un minuto. Todas las particularidades culturales son objeto de distintos grados de discriminación, con la excepción de algunas pocas.

¿Cuáles son las particularidades culturales que no son objeto de discriminación? Sencillamente, las que son asumidas subjetivamente por quienes tienen el poder en las sociedades complejas mayores.

Hace poco tiempo (esta  conferencia fue presentada en agosto de 2008), vivimos cuatro meses de una situación complicada en Argentina. A mí me llamó poderosamente la atención como antropólogo la situación. En ese periodo hubo gente que se arrogó el derecho a decidir quién transitaba y quién no por las rutas. Un Profesor de Derecho Constitucional, Roberto Gargarella, escribió un articulo en Página 12, donde destaca la diferencia de tratamiento judicial a los cortes de ruta cuando los hacen los pobres y cuando los hace gente que no son pobres. El Fiscal Federal de Villa Constitución, Juan Murray, pidió al Juez Federal el llamado a declaración indagatoria, imputados por la comisión de los delitos de incendio doloso e interrupción de la circulación, para varios ruralistas y políticos. Cuando algunos medios recogieron el punto de vista según el cual Murray estaba “judicializando la protesta”, el Fiscal señaló que también al entonces dirigente de desocupados Luis D’Elía lo había hecho declarar imputado en su momento por cortar rutas.

A mí me llamaron poderosamente la atención estos eventos, generados por quienes detentan la propiedad sobre la tierra agrícola en la Argentina. Y escribí un texto muy breve que habla de los últimos 500 años de historia en el territorio que hoy es de la Argentina, enfatizando en lo reciente que es el control estatal sobre este territorio y lo reciente que es la propiedad privada sobre las tierras productivas. Hace 500 años no había Argentina. Hace 400 años había algunos enclaves coloniales. Hace 300 años los enclaves coloniales eran un pequeño archipiélago en varios territorios cuya mayor superficie seguía habitado por los pobladores originarios, algunos de los cuales habían dado origen a los gauchos, un territorio que sesenta años después era englobado en la unidad político administrativa del Virreinato del Río de La Plata. Hace 200 años hubo una revuelta aquí en la ciudad de Buenos Aires, que dio lugar al primer gobierno designado por votación. Este gobierno envió tropas al resto del territorio del ya entonces Virreinato del Río de La Plata, para establecer su autoridad y seis años después, en 1816, es decir, hace menos de 200 Años, se convocó un congreso para constituir al país. Había tantas dudas y posiciones diversas, que se dudó entre una república y una monarquía con un rey incaico. Mientras tanto, seguimos funcionando unos 40 años más, casi sin propiedad privada. Y entre hace 150 y 130 años, la Argentina se constituyó como tal –es decir, como un Estado-Nación con un gobierno controlando el territorio que desde entonces se re/conoce como “Argentina” y con propiedad privada sobre la tierra.

La propiedad privada existe –en su forma contemporánea, con registros estatales de propiedad y escrituras registradas- desde hace muy poco tiempo en el mundo en general y en la Argentina en particular. Por ejemplo, el Registro de la Propiedad Inmueble de la Provincia de Buenos Aires fue recién creado en 1879 y el de Corrientes en 1888. Así, la propiedad privada sobre la tierra argentina –tal como existe actualmente- es posterior a la enfiteusis. Cuando se implantan los regímenes legales de enfiteusis entre las décadas de 1820 y 1840-, la tierra era de propiedad del Estado, por continuidad con el derecho de propiedad que se había (auto) adjudicado la Corona española.

A partir de la rebelión criolla y la constitución de gobiernos autónomos, se comenzó a entregar la tierra productiva en enfiteusis –una concesión de tierras para su usufructo a largo plazo y hasta vitalicio e incluso transferible por herencia y otros procedimientos, con un canon bajo e incluso simbólico-. La entregó Rivadavia en los territorios cuya jurisdicción se adjudicaba Buenos Aires (incluyendo los que estaban todavía bajo dominio de los pueblos originarios), la entregaron en Jujuy, en Salta, en Tucumán, entre otras provincias, mediante sendas leyes provinciales. No se entregaba en el Gran Chaco, porque la región estaba en las fieras manos de "nuestros paisanos los indios" (la expresión es de San Martín).

La enfiteusis permitió más tarde generar usucapión, una figura que introdujo en la Argentina en 1870, en nuestro Código Civil, su redactor, Dalmacio Vélez Sársfield. Así, quienes habían recibido la tierra en enfiteusis de distintos gobiernos amigos, especialmente el de Rivadavia, pudieron más tarde obtener la tierra en propiedad, escriturarla como tal, y registrarla en el Registro Público de Propiedad de Inmuebles.

Así, realmente la propiedad de la tierra, tal como la conocemos hoy, tiene en la Argentina ciento y pico de años. En el resto del mundo no es muy anterior, y muchas veces bastante posterior. En vastas regiones del mundo –notablemente en Asia y África- no existe.

La propiedad de la tierra -no quería dejar de decirlo en el final de esta conferencia- está directamente vinculada al proceso histórico de constitución de la Nación–Estado, la sociedad compleja que se consolida como Argentina cuando ya faltaba poco para terminar el Siglo XIX, que construyó al mismo tiempo un conjunto mayoritario de ciudadanos económicamente discriminados, socialmente sometidos y étnica y culturalmente convertidos en ciudadanos de segunda categoría. Y esta fotografía, en el recorrido histórico de quinientos años de nuestra sociedad nacional que comenté el principio de esta sección, recién se estableció hace unos cien años, culminando con episodios tales como las masacre de Napalpí en el Chaco en 1928 y la de Las Lomitas en Formosa en 1947. Todo este (relativamente breve) proceso histórico de afirmación del Estado y de constitución de la propiedad sobre la tierra productiva es el proceso de desapoderamiento, despojo y marginación de las poblaciones nativas de originarios y gauchos.

Con esto cierro mi presentación. He presentado a la discriminación como una manera de tratar las diferencias. Es particularmente la manera en que se tratan las diferencias sociales y culturales dentro del territorio de una sociedad que llamamos compleja. Una sociedad que llamamos compleja porque tiene Estado y porque tiene diversidad cultural en su interior. Sin Estado y sin diversidad cultural no habría discriminación tampoco. Pero con diversidad cultural, una sociedad pluricultural no necesariamente debería ser discriminatoria.

Puede haber un Estado que no sustente la discriminación y termino diciendo entonces cuál es el único remedio político para la discriminación. Es la transformación de un Estado construido para operar la hegemonía de una minoría sobre mayorías diversificadas, en un Estado pluralista. Espero poder ver esa transformación durante mi vida porque le deseo a mis hijos, les deseo a ustedes y a los hijos de ustedes habitar en una sociedad donde cuando un pobre caiga preso, no vaya un año preso porque el juez entiende que tiene cara de portador de delito sino que vivamos en una sociedad donde los delincuentes vayan presos independientemente de la cara que portan.



Leer lo anterior

Ir a inicio