Editor: Mario Rabey

30 de mayo de 2008

El huevo de la serpiente, Macri y Buenos Aires

por Marcelo Figueras

En: El Boomerang: 25/06/07 , 26/06/07, 27/07/07


I
Me cuesta aceptar que la mayoría de los habitantes de la ciudad de Buenos Aires haya elegido como alcalde a un impresentable. Mauricio Macri es un señor al que por más que busco y rebusco, no logro encontrarle un solo mérito. Durante buena parte de su vida fue apenas el hijo de Franco Macri, un empresario que se enriqueció como Creso durante la corrupción menemista; dado que Mauricio formó siempre parte del equipo de su padre, eso lo convierte en un cómplice más de lo ocurrido durante aquella devastación del Estado, y por ende de la Nación, que todavía estamos lejos de revertir.
Su viveza –porque viveza tiene, y en especial de esa a la que aquí se llama viveza criolla; yo no la considero un mérito, sino todo lo contrario- le indicó que si quería tener futuro en la política, debía sobreponerse al estigma del niño rico. Como sus razonamientos suelen ser lineales, se le ocurrió que podría salirse con la suya si llegaba a presidente de Boca Juniors, el club de fútbol más popular de la Argentina. Con dinero suficiente para pagar la más rica campaña y algunas otras cosas, lograr ese objetivo era sólo cuestión de tiempo. A la cabeza de Boca, Macri se dio lo que suele llamarse “un baño de masas”. Por supuesto, cada vez que Macri se codeaba con los jugadores o con los fanáticos de Boca se veía tan ridículo como Carlos de Inglaterra en plena corrida de San Fermín, pero eso al boquense furibundo no pareció importarle. Si yo fuese fanático de Boca habría exigido que, además del voto, uno hubiese debido meter dentro del sobre constancia de su preferencia futbolística, para que no se diese por sentado que los boquenses son un rebaño que rinde obediencia ciega al presidente del club. Pobres los boquenses progresistas, hoy deben sentirse tan culpables…
El triunfo que obtuvo ayer Macri (que encuentra muy difícil sostener una conversación de un mínimo nivel, como demostró ya sobradamente; que suspendiese el debato público con su rival durante el tramo final de la campaña, pues, no sorprendió a nadie, dado que todos sabíamos que en ese trámite lo iban a hacer puré) es mucho más grave de lo que parece a simple vista. Porque significa la primera victoria electoral que obtiene en las urnas un representante del poder económico que desde hace décadas explota y esclaviza a las mayorías de este país. Hasta ayer, fecha fatídica para nuestra historia, los poderes fácticos de la Argentina sabían que las urnas les eran contrarias por definición: por eso se limitaban a apoyar los golpes militares, que siempre interpretaron la partitura económica que le ponían delante, o a sobornar a los gobiernos consagrados por votación. (El de Menem fue paradigmático, puesto que desde el primer día puso su investidura al servicio de los mejores postores: malvendió propiedades del Estado, comprometió los servicios al licitarlos en términos que todos los usuarios de trenes, luz, gas y demás padecemos a diario, otorgó licitaciones públicas al que ofrecía el soborno más alto –fue en esta época que los Macri y Menem se hicieron muy amigos- y destruyó la industria local para favorecer al capital internacional.) Cuando algún gobierno amenazaba retobarse a sus designios, se lo acosaba mediante maniobras arteras, como la resurrección de la amenaza militar o el desabastecimiento de mercaderías o servicios esenciales para la gente.
Pero esas trapisondas ya no parecen serles necesarias. Desde ayer, Macri es el caballo de Troya de nuestros verdugos en el interior del sistema democrático. Ya no precisan recurrir a los subterfugios de antaño, porque tienen a alguien que los representa en las urnas –y que por primera vez para uno de su calaña, gana a la hora del recuento de los votos. Nadie puede sostener que Macri venció por mérito propio, dado que no puede definirse como mérito el haber hecho campaña sin abrir la boca. En todo caso parte del desmérito se debe a errores del gobierno de Néstor Kirchner, que es el principal derrotado de la elección de ayer. Otra parte mínima se le puede atribuir a lo que Horacio Verbitsky suele llamar la Paleoizquierda argentina, que convocó a votar en blanco a sabiendas de que ese voto beneficiaría a Macri. (¿Cómo duerme por las noches alguien que se dice de izquierda después de haber sido funcional a un Macri?)
Al menos hoy, en plena eclosión de bronca, estoy convencido de que la mayor parte de la culpa de esta victoria ignominiosa es de las clases medias de Buenos Aires, un sector de nuestra sociedad que a la hora de jugar a favor de los explotadores no se equivoca nunca. Pero en fin, con la clase media me la agarraré mañana.

II

La clase media de Buenos Aires es rara. Por lo pronto, ya no es lo que era. Algunos creen todavía que se trata de gente que, como los inmigrantes de quienes descienden, apuesta al Sueño Argentino del ascenso social y la prosperidad sin límites. Eso ya fue. La clase media de hoy es gente formada en otro tipo de sueño, uno que tiene mucho de pesadilla. Muchos han sido golpeados de forma inclemente por las crisis económicas, al punto de caerse de su clase original o quedar colgados de las uñas. El calor arrebatador de estas experiencias los ha traumatizado, al punto de hacerlos reaccionar de manera irracional ante cualquier hecho –o cualquier otra clase social, habría que puntualizar- que parezca amenazarlos con quitarles los bienes que rescataron de la catástrofe.
Familiares míos muy próximos, por ejemplo, pasaron en pocos meses del apoyo al presidente Kirchner a la oposición más cerril. Cuando traté de entender por qué, me explicaron que Kirchner estaba cediendo a los reclamos de los gremios. Cuando les pregunté qué había de malo en conceder beneficios a trabajadores que vienen perdiendo poder adquisitivo y calidad de vida desde la dictadura, entendí que lo que veían mal era lo mismo que yo consideraba natural, esto es, que el Presidente atendiese a las necesidades de esa gente que está en peores condiciones que ellos y que yo. Para mis familiares, gente de clase media profesional de Buenos Aires, concederle algo a los maestros o a los ferroviarios significaba de manera inexorable que iban a meterles a ellos la mano en el bolsillo, y esto es algo que no parecen dispuestos a tolerar. Como tanta otra gente de esta ciudad, piensan que la justicia social es maravillosa siempre y cuando no tengan que aportar nada para su causa: de dinero ni hablar, por cierto, pero tampoco les pidan esfuerzo o tiempo alguno en beneficio de alguien que no sean ellos mismos.
El hecho de que hayan sido golpeados por vendavales económicos podría despertar simpatías en su favor. Lo que sería preciso entender, en este caso, es que parte de esta gente ni siquiera participa ya de la cultura del trabajo que heredó de sus padres. Criados en la inflación y en los tipos de cambio artificiales, muchos prefieren especular a producir y son campeones de la evasión fiscal. Su prototipo, el modelo a imitar, es el mismo que encarnan tantos famosos locales, que hacen bandera del hecho de haberse forrado en dinero a pesar de que ni siquiera terminaron la escuela: son vivillos, que han sabido oler el perfume del tiempo y le ofrecen a la gente basura que envilece. Me hacen recordar al Harry Lime de El tercer hombre, que adulteraba penicilina para vender más en la Viena de posguerra, aunque eso significase la muerte para tantos enfermos. Lo cierto es que, por más que las crisis los hayan afectado, afectaron de forma mucho más cruel a las clases más humildes. Y en esta sociedad del sálvese quien pueda, parte de la clase media argentina se ha negado a practicar la más mínima solidaridad con aquellos que empezaron a sentir hambre de un día para el otro.
Fuera del país, muchos recuerdan todavía las manifestaciones del infame corralito, al despuntar el siglo. Fue una ocasión insólita. Mucha gente que ponía cara de asco antes las manifestaciones populares que reclamaban condiciones mínimas de supervivencia, ganó la calle enloquecida cuando les tocaron el bolsillo. (Hubo gente honesta y trabajadora que perdió ahorros en esa celada del gobierno de Fernando de la Rúa, pero junto a ellos salieron a golpear cacerolas muchos atorrantes que atesoraban ganancias malhabidas.) Fue la única vez en los últimos años que las clases medias jugaron en el mismo equipo que las clases más populares, la única vez que las clases medias asumieron un rol que no fuese el reaccionario de siempre. De entonces a esta parte, mucha de esa gente volvió a la calle tan sólo para reclamar más presencia policial y más represión, por ejemplo en las marchas convocadas por el señor Blumberg, que se vendía a sí mismo como la contracara de los políticos profesionales y terminó admitiendo, acorralado por las pruebas, que llevaba décadas diciéndose ingeniero –¡cuando no lo era!
Esa gente es la clientela más preciada del triunfador Macri. Los que abominan de los pobres que afean la ciudad, los que se han tragado el cuento de que los pobres son sus enemigos y quieren quitárselo todo. Un cuento que ha resultado efectivo, a todas luces, porque es obvio que con tal de sacarse a los pequeños delincuentes de encima, esta gente no dudó en votar a los grandes delincuentes.

Una lógica perversa, por cierto. La seguimos mañana.

III


Durante la campaña por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, toda la gente con la que me crucé que confesaba intenciones de votar a Macri pertenecía a estas clases medias de las que vengo hablando. Yo no culpo a las clases más acomodadas por elegir a Macri, que después de todo es uno de los suyos y juega consistentemente para ese bando. Tampoco puedo culpar a los más humildes, gente que se compró a Macri “porque es de Boca”; se trata de votantes que no tienen acceso a medios de comunicación que informen a fondo y promuevan el debate, ellos conocen a Macri de las transmisiones de fútbol y de sus intervenciones en los programas banales que conforman el grueso de la transmisión televisiva de aire. Pero sí puedo pedir razón de sus actos a la gente que se parece a mí, que tiene un pasar más o menos tranquilo, vivienda propia, educación formal hasta el fin del secundario, servicio de cable y vacaciones pagas todos los años. Quiero decir, gente que carece de excusas para ser miope, y que si decide jugar el papel lo hace a conciencia de ser cómplice con la prolongación de un estado de injusticia social generalizada.
Cuando le preguntaba a esta gente por qué pensaba votar a Macri, los argumentos que esgrimían eran siempre los mismos. Por ejemplo, que Macri “es un buen administrador”. No conseguí que uno sólo me dijese cómo le constaba ese hecho, dado que Macri hijo siempre ha formado parte, de una u otra manera, de las empresas creadas o administradas por su padre. (Salvo que se refiriesen a Boca, que a fin de cuentas es una máquina de producir oro que hasta yo administraría bien.) Cuando les preguntaba por qué consideraban que la ciudad de Buenos Aires era ante todo una empresa –¿para qué es fundamental un administrador, si no para una empresa?-, tampoco respondían nada coherente. Les planteaba entonces la situación de aquellas personas que no pueden redituarle ganancia alguna a la empresa-Buenos Aires: indigentes, gente con deudas insalvables, recolectores informales de basura, huérfanos, convictos, enfermos. ¿Qué es lo que debe hacer un “buen administrador” con todos ellos? Me pregunto si los planes de Macri para erradicar las villas de esta ciudad son una respuesta a este intríngulis mío.
Lo cual me lleva a interrogarme por las razones ocultas por las que gente como la que describo vota a Macri. Dado que el gobierno de la Nación ha perseverado en su política de rechazar todo tipo de represión a las manifestaciones populares, el Macri convertido en líder de la oposición en Buenos Aires significa un coto a los cortes de calles por protestas, a los cartoneros por todas partes, a la delincuencia urbana. Por supuesto esto es imposible, porque apenas Macri cometiese el error de reprimir o de adoptar ostensibles políticas de exclusión la ciudad se convertiría en un infierno, pero hay mucha gente convencida de que Macri transformará la ciudad en un gran country, o en el peor de los casos en un barrio privado. Creo que muchos sienten, aunque jamás lo confesarían, que haber votado a Macri los convierte en parte de la “gente como uno”. Después de todo tiene sonrisa de blanqueador, ojos azules, usa camisas al tono y no levanta nunca la voz, lo cual lo preserva de la chabacanería. Alguna gente se sentirá más rubia esta semana, de eso estoy seguro.
Supongo que Macri seguirá disimulando sus verdaderas intenciones durante algún tiempo, tal como lo hizo en toda la campaña. Algo ya ha empezado a revelar, al expresar sus intenciones de despedir a miles de empleados de la comuna. (En realidad pretende que el todavía intendente Jorge Telerman se haga cargo de esta tarea sucia, sin duda alguna para preservarse de una reacción popular adversa.) Mientras tanto, seguiré preguntándome qué habrán sentido después de la guerra aquellos alemanes de clase media que votaron a Hitler, convencidos de que los ayudaría a poner coto a “la chusma judía” que pululaba en sus calles y afeaba sus salones.
…………………………………………….
Les pido disculpas por haberlos fatigado con este asunto. Pero me parece demasiado grave para consignarlo a la ligera.

29 de mayo de 2008

Racismo en Sucre, Bolivia

Campesinos secuestrados por grupos organizados fueron llevados a golpes y latigazos a la Plaza principal de Sucre y humillados el pasado 24 de Mayo de 2008. Se les quitaron sus ropas y pertenencias y se les obligó a desfilar por la plaza portando banderas de la capitalía, quemar su propia bandera (wiphala) y arrodillarse frente a los cívicos sucrenses, quienes los insultaban enfervorizados.
Los campesinos habían llegado a Sucre para recibir al Presidente Evo morales.



Las FARC y Marulanda en 1965: Riochiquito (Parte 1 de 2)


Manuel Marulanda (Tirofijo) junto con otros de sus
compañeros de las FARC (1964)
Filmado en 1965 por los franceses Jean Pierre Serget y Bruno Muel en homenaje a Hernando González Acosta, es un documental único, de gran valor para comprender el origen y la primera etapa de las FARC, en Colombia .

Una presentación del Programa de Maquetalia.

Una entrevista a Manuel Marulanda Vélez (Tirofijo).

El bombardeo y destrucción de la aldea campesina de Riochiquito, cuando el ejército de Colombia utilizaba contra la guerrilla los mismos métodos que el ejército de USofNA en Vietnam.





Ver Parte 2

Riochiquito (Parte 2 de 2)




La segunda parte de este importante documental sobre el origen de las FARC

Ver primera parte

28 de mayo de 2008

Columnista Invitado: Daniel Chango Illanes

a cara 'e perro

En un match clásico se enfrentan, ahora con mayor virulencia, dos grandes bloques históricos de cierta antigüedad.

Ambos tienen su lógica, su historia y su estilo: el 'campo' no es otra cosa que el antiguo proyecto del 80 y del granero del mundo, totalmente remozado y hasta modernizado tecnológica y socialmente. El otro es el bloque surgido en el 45, con pretensión industrial populista, y con un intento de constitución de un nuevo Estado. Ambos se constituyeron y se destituyeron mutuamente. Ambos tuvieron y tienen hoy una honda disputa por la hegemonía.

Si el conflicto es corto, sobrevendrá un pacto que legitimará un sometimiento negociado y una sola posición hegemónica. Ninguno de los dos acepta reducirse a segundo. Por eso el enfrentamiento puede ser largo, y si lo es, puede engendrar, como efecto no esperado por ambos empecinamientos, un nuevo bloque histórico que constituya una nueva hegemonía. Depende del tiempo, es decir de la historia.
El PJ se ha negado a sí mismo varias veces, se ha travestido incluso de liberal. El campo negoció siempre su permanencia en el sector dominante con golpes de todo tipo y con acuerdos a veces viles con la industria y con el industrial populismo. Ambos armaron casi todos los enredos fiscales y financieros de que se tenga memoria. Ninguno de los dos bloques está limpio. Aclaremos que nadie se mete en la lucha por el poder para mantenerse limpio.

Los dos vuelven su mirada hacia lo profundo de sí mismos. El PJ dice: 'Frente a los agoreros y golpistas que pretenden detener los cambios como en el '30 el'.55 y el '76 y otros golpes; desde el Partido Justicialista asumimos el desafío de construir una nueva Argentina y luchar por lo que nos falta, poniendo todo lo que nos sobra: coraje y energía porque la Patria somos todos'. Y agrega: 'En su intento por constituirse en un partido agrario de oposición política, los pretendidos dirigentes rurales insisten en su rechazo a modelo, insistiendo en que quieren ir más allá de las retenciones, agraviando, descalificando, buscando imponer y no dialogar'. El 'campo' responde poniendo en marcha nuevamente el lockout: cesará la comercialización de granos para exportación desde las 0 horas del miércoles 28 de mayo. A las 0 horas del jueves 29 dejarán de vender hacienda vacuna. Y harán movilizaciones en las provincias. No cortarán las rutas. No habrá carne para faena. Esperan que la gente le eche la culpa al gobierno.

El gobierno espera que la gente les eche la culpa a los del campo. Vamos a ver cómo lo sintoniza la sociedad, cómo y hasta dónde jugará lo mediático. Este lockout durará hasta el lunes 2 de junio. Desde ahí habrá 'campamentos' en las plazas de los pueblos. La deliberación del campo llevó 7 horas. Fue la respuesta al documento del PJ. En el documento leído por Llambías, dice: 'una vez más, el gobierno nacional, tal como lo hace todo aquel que busca cualquier justificativo para no sentarse a dialogar y resolver un conflicto, vuelve a dilatar, como lo ha hecho durante todo el diferendo, las soluciones. Esta vez el pretexto es el tono de los discursos pronunciado en la fiesta cívica donde más de 300.000 personas del campo y la ciudad, legitimaron en Rosario nuestro justo reclamo'. El campo envió notas a Bergoglio, a Fellner, a Mondino, a Lorenzetti, y a Julio Cobos, para que intervengan pidiendo la reiniciación del diálogo...

Pero hay una soguita del gobierno lanzada hacia el campo, cuando se dice que se podrían discutir la conformación de la curva de la retenciones cuando lleguen a 600 dólares la tonelada y se cobre como retención 49,5%... El 9 de junio, el campo recurrirá al Congreso. Habrá acciones de masa y de aparatos de los dos lados.
Empezó.

Hace unos días mandé a la 66 un comentario en el que advertía sobre personajes ligados a grandes intereses (Urquía en el bando de las retenciones, Elsztain en el bando de los mercados de futuros). Luego sugerí volver sobre aquellos grandes temas de Antonio Gramsci que son fundamentales hoy: la cuestión del bloque histórico y la hegemonía. Habría que agregar un punto central a la reflexión sobre la crisis, el papel de los intelectuales. Ya hubo un pronunciamiento sobre la crisis, al que hemos adherido algunos de la 66. El tema es, creo, nuevo, y exige por lo menos advertirlo para poderlo pensar.

Yo no miro esto con pesimismo. Veo por delante un debate activo. Veo altisonancias, sí, pero veo también un gobierno bastante democrático: 80 días sin ninguna represión. 80 días con una piña y media (una en Plaza de Mayo y media en Gualeguaychú). Jamás pasó esto en la Argentina. Quizá sea otro privilegio del campo o de Gualeguaychú en su lucha contra Botnia, porque en otros casos, siempre algún juez mandó desalojar.

Yo prefiero al gobierno y al movimiento nacional con un rumbo orientado a la recomposición de la Nación en una inserción en Latinoamerica y no tanto en un mero contexto continental. Pero, creo, para eso hace falta avanzar hacia otro bloque histórico y desde abajo. Y habrá que hacer un programa que no tenga la limitación del kirchnerismo consistente en creer que 'hay capitalismo para rato'. Ni eso, ni la especulación rentística inmobiliaria de la cajita feliz de la renta agraria. Ni un movimiento populista capitalista para los Eskenazi y los Cristóbal López asociados a las transnacionales, ni un regreso a un movimiento populista agrario neoconservador con un cóctel de discursos, tipo antiguo casette grabado por encimita, tipo Buzzi (aunque se pueden tomar de él algunas que otras cosas aisladas).

Lo que quiero es que esta crisis sea todo lo larga que tenga que ser para que venga lo nuevo que supere a ambos contendientes. Algo que se base en otras ideas y otros destinos. Algo que proponga un camino más socializante del movimiento nacional. Le agradezco con afecto y profundo sentimiento a los Kirchner su política de derechos humanos y su acercamiento a Chávez y a Evo, pero quiero una reforma agraria acá, quiero una YPF nuestra y no de Repsol ni de Eskenazi, no admito que enfrentemos a Botnia y dejemos a la Barrick depredando el agua, la tierra y el aire.

Me animo a profetizar, aunque después me tenga que comer el papelón, pero veo que el campo va a ser derrotado y que no habrá pacto en el bicentenario, sino transformación que supere históricamente las perversas nostalgias gorilas y las rutinas patronal populistas.

Shalom - Salam : músicos palestinos e israelís cantan por la paz

24 de mayo de 2008

Nora Schvartz enseña a bailar el tango


BAILEMOS UN TANGO


Nora Schvartz, sensible, querible y maestra

enseña tango con alma y vida
http://www.noraschvartz.com.ar

4962 6560

4773 3939

15 6449 5364

info@noraschvartz.com.ar



23 de mayo de 2008

Los rebeldes capitalistas "del campo" y la salud


A todos los Técnicos, Profesionales y Trabajadores de la Salud

La democracia, el derecho y la justicia de todos los habitantes de nuestro país está consagrada en nuestra Constitución Nacional. Para su vigencia nuestro pueblo tuvo que pagar grandes costos y de la cual algunos sectores económicos se vieron enriquecidos de todas y de cada una de las violaciones de nuestra carta magna.

Hoy en plena vigencia de los derechos y obligaciones que surgen del respeto a la Ley y como profesionales de la salud advertimos: que como consecuencia de las interrupciones al libre transito de alimentos e insumos médicos, que realizan en las rutas las Asociaciones Empresariales, encabezadas por la Sociedad Rural Argentina y sus socios, se ha generado desabastecimiento impidiendo, de esta forma, el pleno derecho a la atención de la salud que tiene el pueblo argentino.

Como consecuencia de la continuidad y persistencia en el impedimento de la libre circulación del transporte de alimentos e insumos médicos y camiones de oxigeno que se utilizan a diario en todos los establecimientos sanitarios del país, se ponen en riesgo la vida y la salud de miles de niños, de mujeres embarazadas y de trabajadores que atendemos en Clínicas; Sanatorios y Hospitales Públicos, en especial los que por sus patologías requieren de alimentos especiales que no pueden ser sustituidos.

Como profesionales comprometidos con la salud de nuestros pacientes, es que requerimos que, ante el conocimiento o comprobación de problemas con el suministro de alimentos o insumos médicos indispensables para el tratamiento de los mismos, realicen la denuncia penal correspondiente en forma individual y colectiva, a los efectos que los responsables de las Entidades del campo, que llevan adelante estas acciones ilegales de desabastecimiento, respondan con su patrimonio y con el de sus socios, por los daños que ocasionen a la vida o a la salud de los pacientes.

Convocamos especialmente a todos los médicos y profesionales de la salud de nuestro país, como así también, a toda la ciudadanía a garantizar los derechos de los pacientes bajo tratamiento.Recurriendo para realizar las denuncias pertinentes a los organismos públicos correspondientes como ser: autoridad sanitaria de cada jurisdicción, juzgados, fiscalias, organismos de control y a la Superintendencia de Servicios de Salud para aquellos pacientes bajo cobertura de obras sociales.

Actuemos con el poder que nos otorga la ley para garantizar que un reclamo sectorial por dinero no se anteponga a la vida y a la salud de millones de ciudadanos indefensos.

Frente Metropolitano de Técnicos y Profesionales de la Salud

Dr. Augusto Carrillo, Dr. Donato Spaccavento, Dr. Floral Ferrara, Dr. Juan Carlos Biani, Dr. Carlos Oviedo, Dra. Graciela Rosso, Dr. Nelson G. Donato, Dr. Roberto Bessone, Dra. Salome Carrillo, Dr. Emir Chaher, Dr. Jorge Rachid, Dr. Jose Ragone, Dr. Oscar Trota., Dr. Gustavo Di Marzio, Dr. Nery Fures, Lic.Carlos Riquelme, Lic Daniel Capponi.

POR UNA PATRIA PARA TODOS



21 de mayo de 2008

Los piqueteros empresarios patoteando: un video


Uno de los canales favoritos de mano de mandioca en You Tube es Viva Latinoamérica.

Colecciona perlas de canales de todo el mundo, sobre temas muy variados.

Aquí va uno especialmente interesante, que muestra comportamientos patoteros de los piqueteros empresarios. Dice el texto que acompaña al video:


La protesta del campo registrada por TVR, lo que no se ve y algo común que se les escucha a los productores de granos: Las ciudades de rehenes que no tengan alimentos. Los que vivimos en zonas urbanas, podemos vivir sin carne, sin frutas y sin verduras... Pero los que sufren son los chicos pobres cuyos padres ya no pueden pagar un paquete de leche en polvo o la leche que viene ademas de ser cara, a veces esta podrida. ¿Y los jubilados que cobran la mínima, como llegan a fin de mes con el aumento de precios por la escasez?

Mientras la comida se pudre en las rutas, la gente más humilde se muere de hambre por el egoísmo de los plantadores de soja a los que no les importa que los pequeños productores de todo el país (de fruta, carne, leche, pollo, verdura, etc) estén perdiendo el trabajo y la inversión de todo el año.

Gracias productores de soja !!!!


19 de mayo de 2008

Cátedra Libre Simón Bolívar: Clases medias, universidad y desarrollo nacional


Tercer Encuentro:
CLASES MEDIAS, UNIVERSIDAD Y DESARROLLO NACIONAL


Alberto Cantero Gutiérrez
, diputado nacional, ex rector de la UNRC

Aritz Recalde
, sociólogo, autor de "Universidad y Liberación Nacional"

Pablo Quintero, antropólogo, docente Universidad Bolivariana de Venezuela

Martes 20 de mayo, 21 hs, aula 307
Facultad de Ciencias Sociales - Sede M. T. Alvear 2230


Convocan: Carrera de Sociología F. Cs. Sociales - UBA; Carrera de Comunicación F. Cs. Sociales - UBA; Embajada de Venezuela en Argentina; Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo; UNLZ

Más información: http://catedrasimonbolivar-uba.blogspot.com
lacatedrabolivar@gmail.com

Invita: Movimiento Universitario Evita

17 de mayo de 2008

Palestina: ¿un nuevo apartheid en Israel?



El Banco Mundial financia la construcción del muro Israel-Palestina, pero exige que los palestinos paguen
por Linda Heard*, Jamal Juma’a*
Red Voltaire, 30 de diciembre de 2006

Introducción: Soñar en Nablus
Documental que narra la historia de un joven español trabajador del aeropuerto de Barcelona (Sergi Sandúa), quien se interroga acerca del porqué del conflicto palestino-israelí y de las motivaciones de la lucha palestina



A pesar de la decisión de la Corte Internacional de Justicia (ICJ, en inglés) que en 2004 ordenó echar abajo el muro y compensar a las comunidades afectadas, la construcción de la pared se ha acelerado. La ruta de la barrera se encuentra profundamente internada en el territorio palestino, facilitando la anexión de asentamientos israelitas y la ruptura de la continuidad territorial de Palestina. Sin embargo, la visión del «desarrollo económico» del Banco Mundial [3] evade cualquier discusión sobre la ilegalidad de la muralla.

Ver presentación del Proyecto Censurado

Entretanto, en su informe “Estancamiento o renacimiento: Retirada israelita y perspectivas económicas palestinas”, el más reciente sobre Palestina, publicado en diciembre de 2004, el Banco Mundial ha bosquejado la armazón para un Área de Libre Comercio Palestina - Oriente Medio Palestina (MEFTA, en inglés).

Lo central de las propuestas del banco es la construcción masiva de zonas industriales controladas por la ocupación israelita y financiadas por el mismo Banco Mundial y otras fuentes. Construidas en tierra palestina pero alrededor de la pared, el banco visualiza esas zonas industriales como la formación de la base para un desarrollo económico orientado a la exportación. Los palestinos encarcelados por el muro y desposeídos de su tierra podrían ponerse a trabajar por salarios bajos.

La visión post muralla del MEFTA incluye el control completo sobre del movimiento palestino. El informe propone puertas militares de alta tecnología y puntos de control a lo largo de la pared por donde podrán circular, convenientemente controlados, los palestinos y las exportaciones. Un "sistema de transferencia" suplementario de caminos amurallados y túneles para los obreros palestinos permitirán el acceso subterráneo a sus trabajos, negándose, entretanto, el acceso simultáneo a su tierra. La explotación fabril será uno de las muy pocas posibilidades de ganarse la vida para los palestinos confinado a los ghettos dispares a lo largo de la Banda Oriental.

El Banco Mundial declaró: “En un ambiente operacional mejorado, los empresarios palestinos y los inversionistas extranjeros dispondrán de tierra industrial bien acondicionada con infraestructura de apoyo. También serán atraídos por un régimen regulador con un mínimo de "papeleo" y procedimientos claros para emprender los negocios. Las zonas industriales, particularmente aquéllas en la frontera entre el territorio palestino e israelita, pueden cumplir esta necesidad y por eso pueden jugar un importante rol de apoyo al crecimiento basado en la exportaciones".

Mano de obra barata amurallada

Jamal Juma’a hizo notar que puede presumirse que la ausencia del “papeleo” a que se refiere el Banco Mundial significaría sindicatos, salarios mínimos, buenas condiciones de trabajo, protección del ambiente y otros derechos obreros que serían más "flexibles" que los existentes en el mundo “desarrollado”. El Banco Mundial declaró explícitamente que los salarios actuales de los palestinos son demasiado altos para la región y “el compromiso de competitividad internacional”, aunque tales sueldos sólo alcanzan al 25% del jornal promedio en Israel. Juma’a advierte que junto con la ocupación militar y la expulsión forzada, los palestinos son sujetos de un colonialismo económico.

Estas zonas industriales beneficiarán claramente a Israel en el extranjero porque las mercancías “Made in Palestine” tendrían condiciones de comercio más favorables en los mercados internacionales. El reportero Emad Mekay, de International Press Service (IPS), reveló en febrero de 2005 que el Banco Mundial planea consolidar parcialmente la infraestructura del MEFTA palestino con préstamos a Palestina. Israel no tiene derecho a préstamos del banco debido a su alto ingreso per cápita, pero Palestina es elegible. Mekay citó a Terry Walz, del Consejo para el Interés Nacional, un grupo de Washington que monitorea la política internacional de EEUU hacia Israel y Palestina: “Debo admitir que es una vergüenza hacer pagar a los palestinos por la modernización de estos puntos de control, puesto que para empezar ellos no tienen nada que hacer con la erección de la pared de separación y de hecho la han rechazado. Pienso que el problema entero es sumamente oscuro” [4].

Mekay siguió haciendo notar que ésta es la primera vez que el Banco Mundial aparece dispuesto a involucrarse activamente en la ocupación israelita de tierra palestina. El anterior presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, rechazó esta posibilidad el año pasado, sin embargo, el neo conservador Paul Wolfowitz fue confirmado como presidente del Banco Mundial el 1 de junio de 2005.

Abriéndose del dictamen de la ICJ, EEUU ya ha contribuido con 50 millones de dólares para construir los pasos a lo largo de la pared “para ayudar a servir las necesidades de Palestina".

Linda Heard informó para la cadena televisiva Al-Jazeerah que EEUU actualmente está presionando por Acuerdos de Libre Comercio bilaterales (FTAs, en inglés) con varios estados árabes, incluso los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC, en inglés), como parte de su visión para un Acuerdo de Libre Comercio del Oriente Medio mucho más grande. El Presidente Bush espera que el MEFTA abarque a unos veinte países regionales, incluido Israel, y esté consolidado totalmente hacia 2013.

Muchos en la región sospechan de la tendencia divisiva de los acuerdos bilaterales con EEUU y temen que el GCC empequeñezca las economías satélite más pequeñas, fragmentándolas sin ninguna protección contra los gigantes mundiales. El Príncipe Saud Alfaisal, Ministro de Relaciones Exteriores del Reino de Arabia Saudita, declaró: “Es alarmante ver a algunos miembros del GCC entrar en acuerdos separados con los poderes internacionales. . . Ellos disminuyen el poder del trato colectivo y no sólo debilitan en conjunto la solidaridad del GCC, sino también a cada uno de sus miembros”.

Actualización de Jamal Juma’a

“Consolidando el apartheid israelita: El papel del Banco Mundial” fue escrito el último verano como parte de la campaña Parar la Pared y los esfuerzos por aumentar la atención de quienes se muestran horrorizados por la construcción del muro de 700 km de largo alrededor de las ciudades y pueblos de Palestina. El texto apuntó a exponer el mecanismo vicioso de control, explotación y despojo inventado por la ocupación, pero sobre todo las actividades de la comunidad internacional salvaguardando la pared y haciendo sustentables los ghettos palestinos.

Todo esto abre un capítulo en una historia que nadie quiere oír: la globalización tipo apartheid en la ocupación de Palestina. El sionismo tiene su propio interés racista en la getización de 4 millones de palestinos en Gaza y en la Banda Oriental, afianzando la judaización de Jerusalén. Se asegura una mayoría demográfica judía y la supremacía étnica muy por encima de una Palestina posible, trabajando contra todas las resoluciones de la ONU y los recientes dictámenes de la ICJ contra la pared.

Dentro de este proyecto encuentra aliados en la comunidad internacional dispuestos a explotar la mano de obra barata del palestino encerrado detrás de las paredes y de las puertas. Desde la publicación del artículo en Left Turn ha llegado a ser cada vez más evidente el grado en que trabajan juntos el sionismo y la comunidad internacional, dirigidos por el Banco Mundial, con la mira de controlar cada aspecto de la vida palestina.

El papel de la Autoridad Palestina (AP) se reduce a ser la administradora del batustán [5]. El pueblo palestino le dijo NO a los batustanes en las elecciones del pasado mes de enero. Mientras que la responsabilidad inicial del banco era idear las políticas económicas para la sustentabilidad de un Bantu-Estado Palestino, la institución ahora está facilitando esfuerzos para asegurarse de que los palestinos no pueden interferir en los planes de la ocupación y de la comunidad internacional. El Banco Mundial es un engranaje preparado para asumir hasta el control de las nóminas de pago de varias instituciones palestinas si la AP no se somete a los intereses sionistas y globales.

Mientras las IFIs (Instituciones Financieras Internacionales) planean meticulosamente la supervivencia financiera y material y el control político de los ghettos, el primer ministro israelí Ehud Olmert ofrece el eslogan de "Fronteras Finales" para describir el proyecto. En la legitimación de la pared, la anexión de Jerusalén, el aumento del número de colonos y la mera negación de la existencia de los refugiados, Olmert encuentra a un cómplice dispuesto en el banco y sus fabricantes de políticas en Washington ansiosos por hacer dinero adentro del Bantu-Estado.

El horror no es noticia

El pueblo palestino nunca aceptará el plan, del que sólo espera hambre. Pero no nos someteremos de rodillas. Después de docenas de masacres, de matanzas, de detenciones y de casi 60 años viviendo en la diáspora, ofrecen un precio demasiado alto a pagar. No estamos pidiendo a las instituciones exteriores proveernos de nuestro pan, pero exigimos sus deberes bajo el derecho internacional y apoyo a nuestra lucha por la justicia y la liberación.

Ninguna de las horroríficas realidades de la vida en Palestina se hacen evidentes en los titulares y en el doble discurso de los medios de comunicación y de la diplomacia internacional, donde nuestra getización se llama "edificación del estado". La complicidad internacional con el apartheid israelí se encubre con el ropaje de la "ayuda humanitaria." Suponen que los palestinos están agradecidos de las puertas en la pared para que así puedan ser concentrados en los ghettos.

Justo como los esquemas de Olmert con la Casa Blanca, los medios de comunicación evitan y descuidan los derechos y voces palestinas. No hacen titulares ni la matanza diaria de nuestra gente, ni la destrucción de nuestros hogares, el despojo de nuestros granjeros o los sufrimientos de 6 millones de refugiados. Al debate de los consumidores de los grandes medios se les deja discutir la diatriba de la "paz" y de las "fronteras", disputada entre los protagonistas de nuestra opresión, mientras continúan el racismo, la limpieza étnica y la getización. Más información sobre esta situación se puede encontrar en nuestro website: http://www.stopthewall.org/

 Linda Heard
Linda S. Heard, escritora y columnista independiente, colaboradora de la cadena de TV Al-Jazeerah, ha trabajado como editora de revistas en Dubai, Bangkok y Beirut. En la actualidad, sus trabajos aparecen regularmente en Gulf News, Arab News, Ahram Weekly y Counterpunch.


Jamal Juma’a
Jamal Juma’a es coordinador de la campaña popular contra el Muro del Apartheid en Palestina. Conduce una coalición de organizaciones cívicas contra la cerca que representa a numerosas organizaciones civiles importantes en la sociedad palestina y sobre 60 comités populares regionales a través de Palestina ocupada. Para más información, vea http://www.stopthewall.org/.

Versión en castellano y traducción del inglés de Ernesto Carmona.

Fuentes:

Left Turn Issue #18.
Title: “Cementing Israeli Apartheid: The Role of World Bank”.
Author: Jamal Juma’a’a.

Al-Jazeerah, March 9, 2005.
Title: “US Free Trade Agreements Split Arab Opinion”.
Author: Linda Heard.

Community Evaluator: April Hurley, MD.
Student Researchers: Bailey Malone and Lisa Dobias.


(*) Proyecto Censurado (Project Censored) es un programa a cargo del profesor de sociología Peter Phillips, de la Universidad Sonoma State de California, que desde hace 30 años emite un estudio anual sobre las 25 grandes noticias “top” ocultadas por la gran prensa de EEUU. Estas “25 historias top” sobre grandes temas sustraídos del debate periodístico ofrecen una radiografía actualizada de la sociedad estadounidense y la política exterior de EEUU, cuyo conocimiento permite comprender mejor los designios del imperio. Los textos completos pueden verse (en inglés) en http://www.projectcensored.org/censored_2007/index.htm#1




[1] Paul Wolfowitz, segundo hombre del Pentágono e ideólogo de la invasión a Iraq, pasó a dirigir el Banco Mundial en junio de 2005 cambiándole la prioridad a la lucha contra la pobreza por una pretendida lucha contra la corrupción y suspendiendo créditos aprobados a Kenya, Bangla Desh, India y Camerún.

[2] Paul Wolfowitz, segundo hombre del Pentágono e ideólogo de la invasión a Iraq, pasó a dirigir el Banco Mundial en junio de 2005 cambiándole la prioridad a la lucha contra la pobreza por una pretendida lucha contra la corrupción y suspendiendo créditos aprobados a Kenya, Bangla Desh, India y Camerún.

[3] Paul Wolfowitz, segundo hombre del Pentágono e ideólogo de la invasión a Iraq, pasó a dirigir el Banco Mundial en junio de 2005 cambiándole la prioridad a la lucha contra la pobreza por una pretendida lucha contra la corrupción y suspendiendo créditos aprobados a Kenya, Bangla Desh, India y Camerún.

[4] Emad Mekay, “World Bank and U.S.: Palestinians Should Pay for Israeli Checkpoints,” IPS, February 25, 2005.

[5] Batustán: confinamientos creados en Sudáfrica durante el Apartheid impuesto por el racismo blanco, para segregar a los negros haciéndoles creer que se autogobernaban de manera independiente.



15 de mayo de 2008

¿Quién debe manejar la política agraria en Argentina?

por Mario Rabey

Propongo un debate acerca de la renta agraria y su control. En realidad, propongo un debate sobre la política agraria. Están implicados aquí varias cuestiones:

1. El origen de la propiedad, su legitimidad y los arreglos legales (con base obviamente política) que le dieron origen y que deben considerarse para futuros planteamientos políticos y legislativos.

2. La gestión de la producción, como tal, una cuestión que no se circunscribe solamente a quién es el titular de la propiedad sino que incluye -además- a cómo se regula su ejercicio.

3. Los recursos naturales como patrimonio social (común), y especialmente su manejo sustentable : "para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres -y mujeres- del mundo que quieran habitar el suelo argentino" (Preámbulo de la Constitución Nacional).

4. El uso de los excedentes que se generan, una vez garantizada una adecuada rentabilidad para la actividad empresarial productiva.

Y, como parte primordial de un posiblemente largo "etcétera":

Quién es el sujeto político que tiene legalidad y legitimidad para establecer las políticas agrarias: ¿El Estado -y su Gobierno- como "representante" del Pueblo o los pequeños sectores de la Sociedad que han obtenido la propiedad de la tierra y formado empresas para producir en ella, comercializar sus productos, producir productos con valor agregado (incluyendo industrias) y también comercializarlos?

Mario Rabey: La propiedad de la tierra en Argentina



por Mario Rabey

Hasta hace quinientos años, las tierras pampeanas y chaqueñas no tenían propietario y su usufructo era relativamente libre. Con la inclusión de la mayor parte de Sudamérica en el Imperio español, la tierra se hizo propiedad de la Corona y luego de su heredero, el Estado argentino en formación (y sus estados subnacionales: las provincias), pero el usufructo de esas tierras permaneció en disponibilidad de quien tuviera fuerza, astucia y habilidad para controlarla. Recién entre 1826 (Rivadavia) y 1890 (luego de las campañas militares de Roca y Victorica), las tierras más fértiles de América del Sur fueron privatizadas ... repartiéndolas entre los integrantes de la élite gobernante.

Veamos la secuencia con un poco más de detalle.

Hace 500 años no había Argentina en Argentina .... ni siquiera había europeos. La tierra no tenía dueños. En la región Andina y en lo que hoy es el oriente de Paraguay y algunos corredores fluviales adyacentes, dos grandes conjuntos de culturas (los pueblos de los Andes -Quechua, Aymara y otros-) y los Guaraní, respectivamente, practicaban agriculturas (y en el caso de los Andes, también ganadería), sobre la base del control comunal sobre la tierra y el agua. En la planicies del Chaco y de la Pampa, un conjunto de pueblos relativamente nómadas vivían principalmente de la caza y, sobre todo en el Chaco, la pesca y la recolección. Eran sociedades y culturas integradas y completas, con su cosmovisión, su arte, su economía, su organización política 

Hace 400 años, la Corona española, con la activa participación del Papa a través de sus Bulas, se estaba auto-declarando dueña de todas las tierras de sus colonias americanas, mientras lentamente iba consolidando su control político, económico e ideológico, especialmente en las tierras habitadas por pueblos agrícolas. Un puñado de "ciudades" (aldeas en cuadrícula con cabildo e iglesia) marcaban la presencia del imperio español ... y se ocupaban de explotar a los indígenas cultivadores que habitaban en las tierras áridas culturalizadas (entre otras formas, a través de sofisticados sistemas de riego) por sus antepasados, en el hoy noroeste argentino. En la región de llanuras templadas, una aldea menor, Buenos Aires, también con Cabildo e Iglesia, hacía de puerto: principalmente para el contrabando. En las inmensas llanuras, las vacas y caballos que se habían escapado a los españoles invasores, se estaban "acimarronando", y reproduciendo muy rápidamente.

Hace 300 años, el dominio de la Corona Española se había consolidado en parte del espacio colonial, con varias excepciones, algunas de las cuales en pleno territorio actualmente argentino: la región Chaqueña, ¡la región Pampeana! y la Patagonia. Las "ciudades" seguían siendo aldeas, los indígenas del noroeste seguían siendo explotados y Buenos Aires seguía contrabandeando. En las llanuras, ya había una inmensa cantidad de vacunos y equinos "cimarrones" (asilvestrados), que funcionaban como fauna silvestre y atraían a pobladores de toda la región. Atraían a los propios indígenas originarios, a los Tehuelches (Gününa Kenna) de la Patagonia y a los Araucanos (Mapuche) del otro lado de la cordillera, que se escapaban de la dominación y explotación colonial, abandonando su antigua y sofisticada cultura agrícola. También se agregaba una numerosa población mestiza, autodefinida como "cristiana": los "gauchos". Todos, convertidos en capturadores de equinos (para montar) y de vacunos, para obtener sus cueros y venderlos, con destino al mercado mundial. Y, por, supuesto, para obtener carne para alimentarse, de la cual quedaba desaprovechada tanta, que alimentaba también a una gigantesca cantidad de perros acimarronados.

Hace 200 años, con un Virreinato gobernado desde Buenos Aires y en vísperas de la Independencia, la situación no había cambiado mucho. Solamente algunas tierras de las super-fértiles llanuras templadas y húmedas de América del sur habían sido objeto de apropiación privada (aunque con títulos bastante precarios por cierto) y explotación económica más o menos organizada. Buenos Aires era la capital de un Virreinato, pomposo nombre para una entidad administrativa que controlaba un territorio muy vasto. Pero era un territorio muy escasamente poblado, con dos excepciones: (1) la región andina, incluyendo el hoy noroeste Argentino y la actual Bolivia; (2) el oriente de Paraguay. Estas dos regiones estaban habitadas entonces (y el mundo andino todavía lo está) por industriosas poblaciones indígenas, con la paraguaya en rápida mestización, conservando su lengua madre -el guaraní-, hasta ahora. Una gigantesca porción del Virreinato, integrada por la casi totalidad de la región pampeana, toda la Patagonia y todo el Gran Chaco estaba en manos de indígenas principalmente cazadores y recolectores, y completamente al margen de la administración estatal. Tanto en el Gran Chaco como en Pampa-Patagonia, se estaban conformando importantes jefaturas étnicas. En las planicies cercanas a Buenos Aires, hasta el río Salado, se habían formado unas llamadas "estancias", donde el ganado cimarrón era manejado en rodeos que permitían luego su arreo hasta "mataderos" ubicados en diversos lugares, donde los animales eran sacrificados, se separaba el cuero de la carne. El primero se enviaba a la exportación, someramente curtido. La carne era procesada en "saladeros", convirtiéndola en "charqui" o "tasajo", destinado a la exportación hacia los países que manejaban mano de obra esclava, a la cual se proveía de proteínas a través de este recurso abundante y barato. La mayor parte de la tierra, en todo el territorio virreinal, pertenecía a la Corona española. La revolución independentista sudamericana, en pocos años tuvo como consecuencia la conformación de nuevos Estados Nación independientes, que heredaron la propiedad de la Corona española sobre la tierra.

Hace 100 años, prácticamente toda la tierra había sido apropiada por el Estado Nacional (luego de conquistársela a los pueblos originarios, en guerras de conquista  y saqueos neocoloniales cuyas secuencias principales sucedieron entre 1870 y 1890). Y no solamente apropiada: había sido distribuida, prácticamente regalada, entre un puñado de familias de integrantes de la élite gobernante de aquella época. La tierra había dejado de ser propiedad del Estado. Se había privatizado principalmente a través del regalo. Sí: del regalo. La tierra más fértil de América del Sur se convirtió en propiedad privada a través del regalo, en su mayoría de grandes extensiones. ¿Quienes la regalaron? Obviamente, los funcionarios del Estado. ¿A quienes la regalaron?: a ellos mismos, a sus parientes, y a otros que compartieron los beneficios con los regalantes.

Y ahora, aquí están los herederos de ese saqueo neocolonial.

La foto, tomada del excelente blog Mate y Sopaipilla, es tan elocuente que no la voy a comentar.

La propiedad de la tierra en Argentina


por Mario Rabey

Hasta hace quinientos años, las tierras pampeanas y chaqueñas no tenían propietario y su usufructo era relativamente libre. Con la inclusión de la mayor parte de Sudamérica en el Imperio español, la tierra se hizo propiedad de la Corona y luego de su heredero, el Estado argentino en formación (y sus estados subnacionales: las provincias), pero el usufructo de esas tierras permaneció en disponibilidad de quien tuviera fuerza, astucia y habilidad para controlarla. Recién entre 1826 (Rivadavia) y 1890 (luego de las campañas militares de Roca y Victorica), las tierras más fértiles de América del Sur fueron privatizadas, repartiéndolas entre los integrantes de la élite gobernante.

Veamos la secuencia con un poco más de detalle.

Hace 500 años no había Argentina en Argentina. Ni siquiera había europeos. La tierra no tenía dueños. En la región Andina y en lo que hoy es el oriente de Paraguay y algunos corredores fluviales adyacentes, dos grandes conjuntos de culturas (los pueblos de los Andes -Quechua, Aymara y otros-) y los Guaraní, respectivamente, practicaban agriculturas (y en el caso de los Andes, también ganadería), sobre la base del control comunal sobre la tierra y el agua. En la planicies del Chaco y de la Pampa, un conjunto de pueblos relativamente nómadas vivían principalmente de la caza y, sobre todo en el Chaco, la pesca y la recolección. Eran sociedades y culturas integradas y completas, con su cosmovisión, su arte, su economía, su organización política. Sociedades autónomas.

Hace 400 años, la Corona española, con la activa participación del Papa a través de sus Bulas, se estaba auto-declarando dueña de todas las tierras de sus colonias americanas, mientras lentamente iba consolidando su control político, económico e ideológico, especialmente en las tierras habitadas por pueblos agrícolas
. Un puñado de "ciudades" (aldeas en cuadrícula con cabildo e iglesia) marcaban la presencia del imperio español ... y se ocupaban de explotar a los indígenas cultivadores que habitaban en las tierras áridas culturalizadas (entre otras formas, a través de sofisticados sistemas de riego) por sus antepasados, en el hoy noroeste argentino. En la región de llanuras templadas, una aldea menor, Buenos Aires, también con Cabildo e Iglesia, hacía de puerto: principalmente para el contrabando. En las inmensas llanuras, las vacas y caballos que se habían escapado a los españoles invasores, se estaban "acimarronando", y reproduciendo muy rápidamente.

Hace 300 años, el dominio de la Corona Española se había consolidado en parte del espacio colonial, con varias excepciones, algunas de las cuales en pleno territorio actualmente argentino: la región Chaqueña, ¡la región Pampeana! y la Patagonia. Las "ciudades" seguían siendo aldeas, los indígenas del noroeste seguían siendo explotados y Buenos Aires seguía contrabandeando. En las llanuras, ya había una inmensa cantidad de vacunos y equinos "cimarrones" (asilvestrados), que funcionaban como fauna silvestre y atraían a pobladores de toda la región. Atraían a los propios indígenas originarios, a los Tehuelches (Gününa Kenna) de la Patagonia y a los Araucanos (Mapuche) del otro lado de la cordillera, que se escapaban de la dominación y explotación colonial, abandonando su antigua y sofisticada cultura agrícola. También se agregaba una numerosa población mestiza, autodefinida como "cristiana": los "gauchos". Todos, convertidos en capturadores de equinos (para montar) y de vacunos, para obtener sus cueros y venderlos, con destino al mercado mundial. Y, por, supuesto, para obtener carne para alimentarse, de la cual quedaba desaprovechada tanta, que alimentaba también a una gigantesca cantidad de perros acimarronados.

Hace 200 años, con un Virreinato gobernado desde Buenos Aires y en vísperas de la Independencia, la situación no había cambiado mucho. Solamente algunas tierras de las super-fértiles llanuras templadas y húmedas de América del sur habían sido objeto de apropiación privada (aunque con títulos bastante precarios por cierto) y explotación económica más o menos organizada. Buenos Aires era la capital de un Virreinato, pomposo nombre para una entidad administrativa que controlaba un territorio muy vasto. Pero era un territorio muy escasamente poblado, con dos excepciones: (1) la región andina, incluyendo el hoy noroeste Argentino y la actual Bolivia; (2) el oriente de Paraguay. Estas dos regiones estaban habitadas entonces (y el mundo andino todavía lo está) por industriosas poblaciones indígenas, con la paraguaya en rápida mestización, conservando su lengua madre -el guaraní-, hasta ahora. Una gigantesca porción del Virreinato, integrada por la casi totalidad de la región pampeana, toda la Patagonia y todo el Gran Chaco estaba en manos de indígenas principalmente cazadores y recolectores, y completamente al margen de la administración estatal. Tanto en el Gran Chaco como en Pampa-Patagonia, se estaban conformando importantes jefaturas étnicas. En las planicies cercanas a Buenos Aires, hasta el río Salado, se habían formado unas llamadas "estancias", donde el ganado cimarrón era manejado en rodeos que permitían luego su arreo hasta "mataderos" ubicados en diversos lugares, donde los animales eran sacrificados, se separaba el cuero de la carne. El primero se enviaba a la exportación, someramente curtido. La carne era procesada en "saladeros", convirtiéndola en "charqui" o "tasajo", destinado a la exportación hacia los países que manejaban mano de obra esclava, a la cual se proveía de proteínas a través de este recurso abundante y barato. La mayor parte de la tierra, en todo el territorio virreinal, pertenecía a la Corona española. La revolución independentista sudamericana, en pocos años tuvo como consecuencia la conformación de nuevos Estados Nación independientes, que heredaron la propiedad de la Corona española sobre la tierra.

Hace 100 años, prácticamente toda la tierra había sido apropiada por el Estado Nacional (luego de conquistársela a los pueblos originarios, en guerras de conquista  y saqueos neocoloniales cuyas secuencias principales sucedieron entre 1870 y 1890). Y no solamente apropiada: había sido distribuida, prácticamente regalada, entre un puñado de familias de integrantes de la élite gobernante de aquella época. La tierra había dejado de ser propiedad del Estado. Se había privatizado principalmente a través del regalo. Sí: del regalo. La tierra más fértil de América del Sur se convirtió en propiedad privada a través del regalo, en su mayoría de grandes extensiones. ¿Quienes la regalaron? Obviamente, los funcionarios del Estado. ¿A quienes la regalaron?: a ellos mismos, a sus parientes, y a otros que compartieron los beneficios con los regalantes.

Y ahora, aquí están los herederos de ese saqueo neocolonial.

La foto, tomada del excelente blog Mate y Sopaipilla, es tan elocuente que no la voy a comentar.

11 de mayo de 2008

Carta Abierta: Defensa de un gobierno democrático popular amenazado


La carta abierta
ya fue firmada por 750 personas

Para ver las firmas y adherir, visiten el blog de Carta Abierta

Telam, 11 de mayo de 2007

Como en otras circunstancias de nuestra crónica contemporánea, hoy asistimos en nuestro país a una dura confrontación entre sectores económicos, políticos e ideológicos históricamente dominantes y un gobierno democrático que intenta determinadas reformas en la distribución de la renta y estrategias de intervención en la economía. La oposición a las retenciones -comprensible objeto de litigio- dio lugar a alianzas que llegaron a enarbolar la amenaza del hambre para el resto de la sociedad y agitaron cuestionamientos hacia el derecho y el poder político constitucional que tiene el gobierno de Cristina Fernández para efectivizar sus programas de acción, a cuatro meses de ser elegido por la mayoría de la sociedad.

Un clima destituyente se ha instalado, que ha sido considerado con la categoría de golpismo. No, quizás, en el sentido más clásico del aliento a alguna forma más o menos violenta de interrupción del orden institucional. Pero no hay duda de que muchos de los argumentos que se oyeron en estas semanas tienen parecidos ostensibles con los que en el pasado justificaron ese tipo de intervenciones, y sobre todo un muy reconocible desprecio por la legitimidad gubernamental.

Esta atmósfera política, que trasciende el «tema del agro», ha movilizado a integrantes de los mundos políticos e intelectuales, preocupados por la suerte de una democracia a la que aquellos sectores buscan limitar y domesticar. La inquietud es compartida por franjas heterogéneas de la sociedad que más allá de acuerdos y desacuerdos con las decisiones del gobierno consideran que, en los últimos años, se volvieron a abrir los canales de lo político. No ya entendido desde las lógicas de la pura gestión y de saberes tecnocráticos al servicio del mercado, sino como escenario del debate de ideas y de la confrontación entre modelos distintos de país. Y, fundamentalmente, reabriendo la relación entre política, Estado, democracia y conflicto como núcleo de una sociedad que desea avanzar hacia horizontes de más justicia y mayor equidad.

Desde 2003 las políticas gubernamentales incluyeron un debate que involucra a la historia, a la persistencia en nosotros del pasado y sus relaciones con los giros y actitudes del presente. Un debate por las herencias y las biografías económicas, sociales, culturales y militantes que tiene como uno de sus puntos centrales la cuestión de la memoria articulada en la política de derechos humanos y que transita las tensiones y conflictos de la experiencia histórica, indesligable de los modos de posicionarse comprensivamente delante de cada problema que hoy está en juego.

En la actual confrontación alrededor de la política de retenciones jugaron y juegan un papel fundamental los medios masivos de comunicación más concentrados, tanto audiovisuales como gráficos, de altísimos alcances de audiencia, que estructuran diariamente «la realidad» de los hechos, que generan «el sentido» y las interpretaciones y definen «la verdad» sobre actores sociales y políticos desde variables interesadas que exceden la pura búsqueda de impacto y el raiting. Medios que gestan la distorsión de lo que ocurre, difunden el prejuicio y el racismo más silvestre y espontáneo, sin la responsabilidad por explicar, por informar adecuadamente ni por reflexionar con ponderación las mismas circunstancias conflictivas y críticas sobre las que operan.

Esta práctica de auténtica barbarie política diaria, de desinformación y discriminación, consiste en la gestación permanente de mensajes conformadores de una conciencia colectiva reactiva. Privatizan las conciencias con un sentido común ciego, iletrado, impresionista, inmediatista, parcial. Alimentan una opinión pública de perfil antipolítica, desacreditadora de un Estado democráticamente interventor en la lucha de intereses sociales.

La reacción de los grandes medios ante el Observatorio de la discriminación en radio y televisión muestra a las claras un desprecio fundamental por el debate público y la efectiva libertad de información. Se ha visto amenaza totalitaria allí donde la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA llamaba a un trato respetuoso y equilibrado del conflicto social. En este nuevo escenario político resulta imprescindible tomar conciencia no sólo de la preponderancia que adquiere la dimensión comunicacional y periodística en su acción diaria, sino también de la importancia de librar, en sentido plenamente político en su amplitud, una batalla cultural al respecto.

Tomar conciencia de nuestro lugar en esta contienda desde las ciencias, la política, el arte, la información, la literatura, la acción social, los derechos humanos, los problemas de género, oponiendo a los poderes de la dominación la pluralidad de un espacio político intelectual lúcido en sus argumentos democráticos. Se trata de una recuperación de la palabra crítica en todos los planos de las prácticas y en el interior de una escena social dominada por la retórica de los medios de comunicación y la derecha ideológica de mercado. De la recuperación de una palabra crítica que comprenda la dimensión de los conflictos nacionales y latinoamericanos, que señale las contradicciones centrales que están en juego, pero sobre todo que crea imprescindible volver a articular una relación entre mundos intelectuales y sociales con la realidad política.

Es necesario crear nuevos lenguajes, abrir los espacios de actuación y de interpelación indispensables, discutir y participar en la lenta constitución de un nuevo y complejo sujeto político popular, a partir de concretas rupturas con el modelo neoliberal de país. La relación entre la realidad política y el mundo intelectual no ha sido especialmente alentada desde el gobierno nacional y las políticas estatales no han considerado la importancia, complejidad y carácter político que tiene la producción cultural. En una situación global de creciente autonomía de los actores del proceso de producción de símbolos sociales, ideas e ideologías, se producen abusivas lógicas massmediáticas que redefinen todos los aspectos de la vida social, así como las operaciones de las estéticas de masas reconvirtiendo y sojuzgando los mundos de lo social, de lo político, del arte, de los saberes y conocimientos. Son sociedades cuya complejidad política y cultural exige, en la defensa de posturas, creencias y proyectos democráticos y populares, una decisiva intervención intelectual, comunicacional, informativa y estética en el plano de los imaginarios sociales.

Esta problemática es decisiva no sólo en nuestro país, sino en el actual Brasil de Lula, en la Bolivia de Evo Morales, en el Ecuador de Correa, en la Venezuela de Chávez, en el Chile de Bachelet, donde abundan documentos, estudios y evidencias sobre el papel determinante que asume la contienda cultural y comunicativa y las denuncias contra los medios en manos de los grupos de mercado más concentrados. Es también en esta confrontación, que se extiende al campo de la lucha sobre las narraciones acerca de las historias latinoamericanas, donde hoy se está jugando la suerte futura de varios gobiernos que son jaqueados y deslegitimados por sus no alineamientos económicos con las recetas hegemónicas y por sus «desobediencias» políticas con respecto a lo que propone Estados Unidos. Reconociendo los inesperados giros de las confrontaciones que vienen sucediéndose en esta excepcional edad democrática y popular de América Latina desde comienzos de siglo XXI, vemos entonces la significación que adquiere la reflexión crítica en relación a las vicisitudes entre Estado, sociedad y mercado globalizado.

Uno de los puntos débiles de los gobiernos latinoamericanos, incluido el de Cristina Fernández, es que no asumen la urgente tarea de construir una política a la altura de los desafíos diarios de esta época, que tenga como horizonte lo político emancipatorio. Porque no se trata de proponer un giro de precisión académica a los problemas, sino de una exigencia de pasaje a la política, en un tiempo argentino en el que se vuelven a discutir cuestiones esenciales que atraviesan nuestras prácticas. Pasaje hacia la política que nos confronta con las dimensiones de la justicia, la igualdad, la democratización social y la producción de nuevas formas simbólicas que sean capaces de expresar las transformaciones de la época.

En este sentido es que visualizamos la originalidad de lo que está ocurriendo en América Latina (más allá de las diferencias que existen entre los distintos proyectos nacionales) y los peligros a los que nos enfrentamos, peligros claramente restauracionistas de una lógica neoliberal hegemónica durante los años noventa. Teniendo en cuenta esta escena de nuestra actualidad, nuestro propósito es aportar a una fuerte intervención política –donde el campo intelectual, informativo, científico, artístico y político juega un rol de decisiva importancia– en el sentido de una democratización, profundización y renovación del campo de los grandes debates públicos. Estratégicamente se trata de sumar formas políticas que ayuden a fecundar una forma más amplia y participativa de debatir. Nos interesa pues encontrar alternativas emancipadoras en los lenguajes, en las formas de organización, en los modos de intervención en lo social desde el Estado y desde el llano, alternativas que puedan confrontar con las apetencias de los poderes conservadores y reactivos que resisten todo cambio real.

Pero también que pueda discutir y proponer opciones conducentes con respecto a los no siempre felices modos de construcción política del propio gobierno democrático: a las ausencias de mediaciones imprescindibles, a las soledades enunciativas, a las políticas definidas sin la conveniente y necesaria participación de los ciudadanos. Una nueva época democrática, nacional y popular es una realidad de conflictos cotidianos, y precisa desplegar las voces en un vasto campo de lucha, confiar, alentar e interactuar. En este sentido, sentimos que las carencias que muchas veces muestra el gobierno para enfocar y comprender los vínculos, indispensables, con campos sociales que no se componen exclusivamente por aquellos sectores a los que está acostumbrado a interpelar, no posibilitan generar una dinámica de encuentro y diálogo recreador de lo democrático-popular.

Creemos indispensable señalar los límites y retrasos del gobierno en aplicar políticas redistributivas de clara reforma social. Pero al mismo tiempo reconocemos y destacamos su indiscutible responsabilidad y firmeza al instalar tales cuestiones redistributivas como núcleo de los debates y de la acción política desde el poder real que ejerce y conduce al país (no desde la mera teoría), situando tal tema como centro neurálgico del conflicto contra sectores concentrados del poder económico. Todo lo expresado y resumido da pie a la necesidad de creación de un espacio politico plural de debate que nos reúna y nos permita actuar colectivamente. Experiencia que se instituye como espacio de intercambio de ideas, tareas y proyectos, que aspira a formas concretas de encuentro, de reflexión, organización y acción democrática con el gobierno y con organizaciones populares para trabajar mancomunadamente, sin perder como espacio autonomía ni identidad propia. Un espacio signado por la urgencia de la coyuntura, la vocación por la política y la perseverante pregunta por los modos contemporáneos de la emancipación.

3 de mayo de 2008

Mayo en Paris 1968



El movimiento del 22 de Marzo, a partir de la protesta llevada por pequeños grupos tales como los anarquistas y los Enragés (Rabiosos) de René Riesel, se hace conocer ese día ocupando los locales de la Universidad de Nanterre. Su principal reivindicación es la protesta contra los arrestos producidos en ocasión de manifestaciones contre la Guerra de Vietnam.

El movimiento pone en juego también temas que tocan la vida cotidiana, como por ejemplo el derecho de los muchachos a acceder a las residencuas universitarias de las chicas. La figura clave de este movimiento se llama Daniel Cohn-Bendit. Cohn-Bendit se convierte en el símbolo de la rebelión contra el autoritarismo. El escritor Robert Merle, premio Goncourt 1949 y Profesor de Inglés en Nanterre, ha dedicado una novela completa a la jornada del 22 de marzo y las que la precedieron. En la novela aparecen muchos líderes de la época, y hay además un buen análisis de las causas y sueños del movimiento [2].

Los archivos del INA[3] dan cuenta de un movimiento originado en las universidades y que se extendió a las fábricas llegando a abarcar diez millones y medio de huelguistas.

Las causas de este movimiento difieren, de acuerdo a diversos analistas. Sus análisis giran simultáneamente alrededor de la idea según la cual un gran rigidez encerraba a las relaciones humanas y a las costumbres, así como de la constatación de un comienzo de degradación de lass condiciones materiales luego del período de reconstrucción que siguió a la Segunda Guerra Mundial. En esa época, numerosos "bidons-villes" se habían instalado en Paris, notablemente el de Nanterre. Los estudiantes que estudiaban en la Universidad recientemente construida allí descubrieron ese ambiente, la pobreza, la condición obrera. El descontento que nacía en el ambiente estudiantil se relacionaría con y sería reforzado por el que se perfilaba después de muchos años en el sector obrero. Así, después de la gran huelga de los trabajadores mineros en 1963, un número importante de huelgas se producen entre 1966 y 1967. El movimiento se forma también em un contexto de guerra fría, donde la oposición al "imperialismo norteamericano" adquiere un nuevo sentido con las atrocidades de la guerre de Vietnam. Al mismo tiempo, muchos militantes de extrema izquierda critican al Partido Comunista Francés por su escaso énfasis en la critica a la URSS y sus gulags.

Las dos grandes confederaciones sindicales francesas se dividen en relación al movimiento. La CFDT lo sostiene desde el principio hasta el fin. La CGT, al comienzo hostil, luego tomará el tren en marcha, para luego volver a oponerse después que las asambleas generales de jóvenes obreros rechazan los acuerdos de Grenelle escandalizando "Esto no es más que un comienzo, continuemos el combate". Rapidemente, la situación sobrepasó a los sindicatos, que encontraron interlocutores nuevos y críticos en los comités y otros grupos de discusión y de acción.

Por ejemplo, en el oeste del país, recientemente industrializado, obreros, campesinos y estudiantes se organizaron por fuera de las estructuras sindicales, en reagrupamientos tales como los comités de acción, el Consejo de Nantes, el "comité Censier", etc.